La supervisora departamental elevó a sus superiores la documentación escrita que “es lo que me avala para solventar las acciones que sean necesarias, para ver qué se puede hace con este profesor que está causando más conflictos que soluciones”, expresó en forma contundente.
Al preguntarle si Micucci puede ser destituido de su cargo, Noé dijo que a ella no le corresponde ese tipo de medidas y que por ello dejó la documentación en manos de sus superiores “quienes evaluarán los pasos a seguir y si corresponde o no iniciar un sumario administrativo”.
Admitió que por estas horas la relación es tirante, que hay tensión “y solamente me dirijo al profesor por escrito”, puntualizó. “Es una situación muy fea y espero que pronto se solucione”, acotó la funcionaria.
Seguimiento
“Cuanto más errores se cometen, mayor es el asiento que se hace en los cuadernos de seguimientos”, disparó Noé. Comentó que la situación en cuestión se viene presentado desde que “el señor Micucci tomó su cargo en noviembre de 2004. En primer lugar lo aconsejé, porque suponía que los errores que cometía eran producto de ser nuevo en ese nivel”, explicó.
Con respecto a los errores, aludió a la retención por unos 50 días de documentación que los directores presentaban ante el supervisor. “Esto perjudicaba a los docentes que presentaban el reclamo o la necesidad. Todo eso se fue asentando en el cuaderno con fotocopia de la documentación”, aclaró.
En un tramo del escrito que Micucci entregó a Carlos Jaime Menéndez, delegado del Ministerio de Gobierno, Justicia y Educación en la región, para que elevara la inquietud a las autoridades correspondientes, se mencionan palabras como “persecución” y “malos tratos” por parte de Noé para con su persona. También relata haber trabajado hasta altas horas de la noche en su domicilio, restando tiempo y dedicación a sus hijos y esposa.
Sobre estos aspectos, Noé manifestó que “cambia las palabras, no es persecución sino un seguimiento y es lo que tengo que hacer por reglamentación. Pueden dialogar con cualquier otro supervisor del departamento Federación, con quienes tengo el mismo tratamiento y una muy buena relación. La mayoría de los supervisores tiene alrededor de 20 escuelas como tiene el profesor Micucci. El trabajo es grande y a veces para poder cumplirlo yo también me llevo documentación a mi casa. Es cuestión de cada uno, de la privacidad, si quieren trabajar de noche en su casa o no”, agregó.
Quejas y algo más…
Por otra parte, Noé dijo que recibió “infinidad de quejas de los directores” y que verbalmente Micucci hablaba de que “le habían hecho mal, le habían hecho daño, que se había tenido que exorcizar. Son cosas que a lo mejor dan risa, pero para mí es algo muy serio, porque entorpece la labor de la Dirección Departamental”, remarcó.
Insistió, además, en que recibió comentarios sobre inconvenientes con los directivos y docentes de las escuelas que Micucci tiene a su cargo como supervisor.
Caso emblemático
La situación planteada el año pasado en la Escuela de Nivel Medio Nº 165 “Yapeyú” de San Jaime de la Frontera, cuando los padres reclamaban por la actitud de un docente para con los alumnos, es uno de los casos que devino en la preocupación de Noé por el procedimiento del profesor Micucci. La presentación formal de la queja realizada por padres y directivos de esa institución se hizo en junio de 2005, mientras que “yo recién me entero de lo que estaba pasando en octubre, cuando los papás se presentan acá (en la subsede) acompañados por el intendente de la localidad (Cristian Fernández)”.
“Los supervisores, además de mediar en la situación de conflicto, deben mantener informado al supervisor departamental en forma inmediata”, dijo sobre la función que a su entender Micucci no cumplió.
“Era realmente grave lo que planteaban los padres”, ratificó Noé, dejando al descubierto la importancia de esa situación, aunque en aquella oportunidad no se la haya reconocido como tal.