Según el relato de Migueles, “yo estaba en mi casa con mi novia y otra chica. Se fueron todos y me vine a dormir para acá –por la casa de la madre- yo venía por San Martín y Caseros, ahí paró Robles, (Migueles en realidad identifica a uno de los policías), y otro que manejaba el patrullero. Los dos iban de uniforme –agrega Migueles- se bajó Robles y me dijo que yo era un bocón y que andaba buscando que me pase lo mismo que a mi hermano. Yo les dije que estaba todo bien que si querían pegarme que me pegaran y me pegaron piñas y me rompieron la nariz, entonces yo lo “boquié” (putear), entonces me vine para acá (señala la esquina), ellos llegaron Robles se bajó y me empezó a decir, ¿qué te pasa a vos, sos pesado? Te va a pasar lo mismo que a tu hermano. En eso el que manejaba se sube acá a la vereda y yo me vine para la puerta porque Robles me quería agarrar, pero yo estaba con mi hermana en la puerta y en eso siento el disparo y mirá como tengo –dice Migueles sacándose el pañuelo que cubría la herida- mi hermana me decía metete adentro que te quieren llevar, no hubo ningún forcejeo. Yo nunca pensé que me iba a tirar si yo no estaba haciendo nada, ni estaba robando nada”.
¿A qué distancia te disparó?
“Fue como a 3 metros –dice Migueles y vuelve a mostrar la herida profunda casi hasta el hueso de la muñeca, mientras seguía sangrando- yo estaba acá en la puerta –repite y agrega- yo estaba con mi hermana, mirá si se la pega a mi hermana..!! Y encima encontramos un cartucho cargado que se les cayó –y lo muestra- yo en un primer momento no sentí mas que un golpe, nada mas y no le di importancia, pero mirá lo que es ahora, después se fueron”.