Finalmente, otra causa del exterminio genocida de los negros en nuestro país fue la epidemia de fiebre amarilla que sufrió Buenos Aires en 1871. La particularidad es que las pésimas condiciones de higiene y salubridad motivaron las muertes masivas de los afros en el sur de la ciudad. Los blancos aristocráticos, la oligarquía, huyeron a la zona norte, donde el terreno elevado y las condiciones del agua e higiene protegían de la transmisión de la enfermedad.
Los negros quisieron migrar para salvarse, pero el Ejército montó un cerco para impedírselo, quedando encerrados merced a la muerte por la infección.
Fue el nacimiento de “La recoleta” en área norte de Buenos Aires.
(*) Psicologo. MP 243