El gobernador Sergio Urribarri se encontró con un grupo de productores, entre los que se encontraba el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, en medio de la calle, frente al municipio de Basavilbaso. Allí, el mandatario dialogó con los ruralistas, escuchó demandas y críticas de los hombres de campo.
Urribarri salió al cruce de los cuestionamientos que le hicieron por apoyar las políticas nacionales y les expresó su convencimiento de que habrá prontas soluciones para los sectores de la leche y la carne, que son los temas que encierran la mayor preocupación de los productores. Asimismo aprovechó la oportunidad para invitarlos a un nuevo encuentro – la semana que viene en la Casa de Gobierno- para brindarles un informe sobre el trabajo realizado con el gobierno nacional en torno a estos y otros temas desarrollados días atrás en la audiencia que el propio Urribarri le concedió a la mesa de enlace provincial en la Casa Gris.
Los chacareros insistieron en que «el conflicto no terminó», al tiempo que criticaron por inacción a las autoridades que «no resuelven los problemas» y se la pasan «de reunión en reunión», dijeron. Por otra parte denunciaron haber recibido intimaciones de la DGR y aumentos en el impuesto inmobiliario rural que les hace poner en peligro sus propiedades, el capital de trabajo. Ante estos planteos Urribarri se comprometió a que durante su administración «no se rematará un sólo campo».