El papel desempeñado por las alcaldías en Venezuela está estrechamente vinculado con los objetivos del Estado de garantizar el bienestar de la población. Dentro de sus funciones están el diseño de políticas consecuentes con el cumplimiento de los derechos de los venezolanos.
En este sentido, la función de las alcaldías en la administración de recursos tiene importancia para cumplir con las expectativas de distribuir los alimentos de primera necesidad a un precio justo, casa por casa, en todos los municipios del país.
La participación de los ciudadanos ha sido fundamental para contrarrestar los ataques dirigidos al pueblo venezolano, principalmente el conducido a restringir la adquisición y consumo de los productos básicos de alimentación, lo que vulnera el derecho del pueblo venezolano a la alimentación.
A través de la alteración de las líneas de distribución, el acaparamiento y la extracción de alimentos de producción venezolana hacia los países fronterizos, gran parte de la población del país tuvo una reducción importante de los alimentos disponibles en sus hogares.
En este sentido surgen los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que han sido una de las respuestas del Gobierno venezolano a la situación económica inducida por factores políticos derecha nacionales e internacionales que buscan producir inestabilidad en la nación.
Los CLAP son el reflejo del trabajo conjunto realizado entre las comunidades y las alcaldías, lo que evidencia un avance en la lucha contra el boicot proveniente de sectores de la derecha nacional e internacional.