La Presidenta pidió la cadena nacional para transmitir su mensaje, con la cabeza puesta en el casi simultáneo acto de Rosario. Aunque en público lo minimiza, la Casa Rosada teme la comparación de las dos plazas.
La segunda preocupación, no menor, entre los funcionarios de confianza de la Presidenta son las palabras que dará en el tedeum el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, cuando presida la ceremonia eclesiástica en la catedral local, a las 12.30, frente a Cristina Kirchner. Sobre todo, por la tensión abierta en las últimas horas entre el Gobierno y la Iglesia por las declaraciones del obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, sobre el crecimiento de la pobreza.
Desde la Catedral, la comitiva oficial se trasladará al edificio de la antigua Casa de Gobierno, apenas a 30 metros, para el almuerzo con los embajadores extranjeros, gobernadores y autoridades que asistan a la celebración.
Ya está descartada la presencia del mandatario cordobés Juan Schiaretti, el más crítico de los jefes provinciales peronistas. El gobernador santafecino, el socialista Hermes Binner, y Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño, tampoco asistirán.
Sobre el escenario, ya montado ante el monumento a Martín Miguel de Güemes, sobresaldrá un gigantesco cartel con la consigna: «La patria somos todos. Haciendo realidad la esperanza». Allí, al pie del cerro San Bernardo, se hará el acto central. Ayer, la zona ya estaba vallada y las tribunales lucían listas para los funcionarios. Llegaron un día antes para abocarse a la organización el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el secretario de Medios, Enrique Albistur.
Además, el gobernador Sergio Urribarri participará este domingo de los actos conmemorativos del 198° aniversario de la Revolución de Mayo que encabezará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Salta.