El proyecto fue ideado desde hace más de diez años. Un grupo de inversores privados compraron un terreno de 5 has. ubicado al costado del arroyo Ayuí. “En ese lugar se pensaba hacer un lago artificial para aprovechar el agua termal, dejarla cristalina y suficientemente profundo como para hace buceo”, expresó Salvador Palazzotti, autor del proyecto.
El proyecto busca aprovechar el caudal de agua que sale del complejo termal. “Es agua que corre permanentemente, es agua templada que podríamos traer”, añadió.
Pero también se han realizado tres perforaciones, que en conjunto brindan un caudal de 10.000 litros/hora. “Eso permite llenar el lago, que va a tener 70.000 mts³, algo así como 70.000 millones de litros”, especificó. Los diseñadores del proyecto garantizan que la “gran pileta” renovará permanentemente sus aguas, amén de contar con sistemas de filtrado y decantadores. Las plantas y peces que se insertarán en el lago artificial también servirán para ese propósito.
La profundidad máxima del piletón podría llegar a los 12 mts., en el centro. Para lograrlo, acumulan la tierra que se extrae a los costados de la excavación para ganar profundidad en altura. Además, están drenando agua de las napas subterráneas porque entorpece el cavado.
Palazzotti prefirió no individualizar la identidad de quienes aportaron fondos al proyecto. “Identificarlo no podría hacerlo pero le puedo asegurar que son de Concordia. La mayoría son de Concordia; hay gente de Buenos Aires también”. Paralelamente, el proyecto contempla la edificación de 36 bungalows de cuatro estrellas. Los inversionistas son propietarios de cada una de las cabañas. “Algunos tienen dos, tres, hasta seis, inclusive. Con esos fondos se está haciendo la parte del lago en sí”, añadió.
En cuanto al turismo que podría generar el complejo de buceo, Palazotti se mostró favorable a un movimiento atraído exclusivamente por la actividad deportiva. “Queremos que vengan por nuestro proyecto, no queremos que nos usen de alternativa”, expresó. Aunque admitió que, al menos al principio, muchas personas que viajen al Uruguay o visiten las Termas puedan intercalar en su itinerario una visita al complejo.
El turismo genuino al que apuntan es quienes practican buceo. “Mayormente escuelas de Buenos Aires que se preparan para ir al Caribe, y necesitan certificar para poder llevar un brevet. Ese brevet se necesita para poder sumergirse. Si usted no lo tiene, no puede sumergirse. Mucha gente que necesita viajar al exterior, necesita certificarse. Para ellos se buscan ciertos lugares donde se necesita profundidad”, añadió.
El proyecto apunta a lograr, en un futuro, extender la profundidad a 22 metros y construir una caverna con rocas. “Para hacer un circuito de buceo donde se va a poner un galeón para hacer buceo de naufragio, un barco, un avión”, añadió.