
Los trabajadores se han enterado de compras, realizadas desde la cuenta que pertenece al matutino, que nada tienen que ver con el manejo cotidiano de la empresa y no son para nada inherentes con el movimiento de la misma, sino que más bien son movimientos de cuenta bancaria de carácter personal y que obedecen a otras labores que supuestamente tiene el citado director.
Otro motivo que mueve a los trabajadores es que desconoce una Asamblea legalmente realizada el 26 de octubre de 2020, donde se eligieron nuevas autoridades. En ese marco, fue electo Presidente de la Cooperativa el Sr. Edgardo Perafán, Secretario Mario Irigoy y Tesorera Yamila Gallinger, como los principales de la sucesión lógica de cargos que se reparten en un Consejo de Administración de una cooperativa, como en este caso. Y hablamos de desconocer dicha Asamblea, porque a los pocos días de haberse celebrado la misma renuncian a sus cargos los elegidos Perafán y Gallinger, mediante nota cursada a la cooperativa, en virtud de sospechar quedar inmersos en malos manejos que el Sr. Mazurier estaba haciendo con la cuenta bancaria, principalmente, y el desdén que desde hace rato ostenta contra el movimiento cotidiano del lugar, como lo es no brindar elementos para el aseo, tan importante en estos tiempos, además de la dejadez edilicia en general, dando a sospecha de que estaba dejando caer todo, vaya uno a saber con qué fines.
Tras obtener la asesoría legal, como corresponde, los trabajadores presentaron una nota pidiendo una Asamblea Urgente, para que queden efectivas las renuncias de Perafán y Gallinger, ya que la Asamblea es soberana en los dos sentidos, es decir que es inapelable en la elección de cargos y también lo es por igual en caso de renuncias y otras cuestiones. Por lo tanto, sin Asamblea donde deben ser aceptadas las dimisiones, no se oficializan las mismas. Por supuesto que se encontró con la resistencia de Mazurier a realizar dicha Asamblea, poniendo incluso a su arbitrio un nuevo presidente en la persona de Mario Irigoy, hecho que es totalmente ilegal porque no fue refrendado por ninguna Asamblea.
Luego de andar unos días, Mazurier puso fecha de nueva Asamblea primero para febrero, la que finalmente pospuso para el 6 de marzo, pero también en forma unilateral y arbitraria decidió suspenderla UN DÍA ANTES, lo que motivó el enojo de los asociados. Estos concurrieron igual en fecha y hora citados anteriormente, y tuvieron un cara a cara con el propio Mazurier explicándole in situ el por qué del levantamiento en su contra. Por supuesto que el auto proclamado Director, en dicha Asamblea del 26 de octubre, hizo oídos sordos y la cita legal (Asamblea) no se consumó más.
Y ello “motivó” que el Sr. Mazurier iniciara Sumarios Administrativos a dos de los trabajadores de la empresa, a dos asociados, valiéndose de acusaciones totalmente erróneas y falsas para tal fin. Además, se arrogó el hecho de hacerlos él en calidad de Director, cuando el Estatuto de la Cooperativa dice que sólo el Presidente está facultado para ello. Además, en un acto como mínimo dictatorial, el citado Mazurier iba a filmar dichos Sumarios, dejando expuestos públicamente a los trabajadores, cuando es algo de carácter interno.
Asesorados legalmente, como siempre desde el levantamiento, los asociados interpusieron un recurso de nulidad de los Sumarios y los mismos quedaron sin efecto, pero nada pudo ser con tranquilidad, pues en los tres casos en que los trabajadores concurrieron a la sede de Concejal Veiga 777, donde opera Diario El Sol, para acompañar a sus asociados en este mal momento, el Sr. Mazurier llamó a la policía, por temor a un “motín” o vaya a saber qué se le cruzó por la cabeza. La autoridad policial como vino, se fue, pues los trabajadores no incurrieron siquiera en ningún desliz, sino que fue en absoluta normalidad su presencia en el lugar.
Acto seguido, por consejo legal del abogado que representa a los trabajadores asociados, se presentó nota de declinación de las renuncias de Perafán y Gallinger. Al mismo tiempo, se hizo la denuncia ante el INAES por estas grandes irregularidades, como así también se concurrió al Banco Creedicoop para dar a conocer ante el señor Gerente, quien amablemente los recibió, sobre las sospechas que se tenía sobre el manejo de la cuenta, y se presentó copia fiel de la Asamblea llevada a cabo el 26 de octubre inscripta en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), para tomar el poder, como corresponde, de la cuenta bancaria perteneciente a COTRAPRETEL, que estaba siendo manejada en forma unilateral por el Sr. Mazurier, quien se apoderó de las claves, de un mandato anterior, para hacerlo. El banco, a todo esto, estuvo reclamando a COTRAPRETEL (Sr. Mazurier) la renovación de cargos por mandatos vencidos, a lo que el citado Mazurier respondió que “no se pudo realizar asamblea alguna debido a la situación sanitaria actual, o sea la pandemia”, desconociendo aquella Asamblea cuya prueba se presentó en dicho Banco, totalmente certificada.
A consecuencia de esto, la Sucursal Concordia de dicho Banco recibió un dictamen, donde los verdaderos titulares y facultados para operar en la cuenta son el actual Presidente (Perafán), Secretario (Irigoy) y Tesorero (Gallinger), desestimando todo manejo por parte del Sr. Mazurier.
En consecuencia de esto, la cuenta del banco fue bloqueada, a los efectos de que el citado director no siga moviendo dinero, y hasta tanto el actual Consejo de Administración, encabezado por Perafán, cumplimente los requisitos mínimos que aún faltan para que todo quede en absoluta regla, y ajustado a derecho. Solo resta hacer las gestiones con el banco para poder pagarles los retornos a los asociados que aún no lo han percibido este mes, y que se lo merecen por haberlo trabajado justamente.
Esta nota, como así también todo lo actuado hasta hoy en este conflicto, lleva la firma de Fabio Tavella, Edgardo Perafán, Juan Schmidt, Sergio Díaz, Leonardo Sarbioli, Luis Leonardo Mandarino, Pedro De la Casa, Freddy Calderón, Yamila Gallinger, Liliana Martínez, Lourdes Almirón, Marcela Noir Arrúa, Sergio Lezcano, María Zunilda Day, Rodolfo Galarza y otros asociados que prefirieron preservar su identidad, y quienes seguirán en permanente alerta velando, sobre todo, por la fuente de trabajo que lleva el pan a la mesa de sus familias.