Según confirmó una fuente policial, el acusado es un suboficial, el cabo Eduardo Imbelloni, que fue pasado a pasivos, a la espera del juicio. El acusado se desempeñaba por esa fecha en el grupo especial de infantería, y habría testigos que lo comprometen seriamente en la causa.
La denuncia fue efectuada por la fuerza de seguridad el 26 de septiembre pasado, y según se describe en la misma, el arma estaba desactivada e inutilizable, aunque no se descarta que haciéndose de las piezas faltantes, pudiera ponerse en funciones. Se trata de una pistola ametralladora Halcón calibre 9 milímetros, fabricada en 1963.