En Concepción del Uruguay, en el PJ, los agoreros más optimistas hablan de 3.000 votos, aunque el principal candidato de la Lista 2 (José Lauritto) aún insiste ante la incrédula mirada de sus íntimos en que él, personalmente, espera la friolera de… ¡7.000 votantes!
«Una buena elección serían 2.000, 2500» dijo a Miércoles Digital uno de los espadachines del propio ex intendente. «Hay que tener en cuenta que casi no hay competencia, así que va a resultar difícil llevar a la gente», confía.
En realidad sí hay competencia, pero muy debilitada: César Sarjanovich, referente de la lista 33, se conforma con llegar al 15 por ciento de los votos y no cree que lleguen a 3.000 los que sufraguen en la interna del PJ. «Esto es como David contra Goliat» explica el ex titular del PJ. «No es fácil enfrentar a todo un aparato constituído».
Hay que recordar que en la última interna del peronismo (generales 2003) votaron unos 9.000 mil uruguayenses, entre afiliados e independientes. Nadie espera una cifra así, pero un tercio sería casi un papelón para el oficialismo.
CALMA RADICAL
Entre los radicales, el panorama no es más entusiasta. «Si votan 400 te diría que es una buena elección. Llegar a 800 sería un éxito total. Pero es muy difícil, porque no hay competencia y eso genera apatía», dice el dirigente de la UCR, reiterando el argumento de los justicialistas.
También adelanta a Miércoles Digital que en Concepción del Uruguay, y pese a los reiterados pedidos del titular del Comité Ciudad, no se recibieron aún las boletas de las otras listas, al menos de la de Armando Bernardis. Paradójicamente, la boleta del otro candidato, Williard Prina, está por gentileza de la candidata de la lista de Varisco, Norma Ducret, «quien trajo algunas de Paraná. Pero de Bernardis no hay. Y evidentemente no les interesa» dice el dirigente, «porque en Uruguay ni siquiera hay referentes de esas dos listas».
En la ciudad, a excepción de los comunicados de prensa recibidos vía correo electrónico, ni siquiera se han visto volantes o pegatinas de las listas en disputa. Y valga como curiosidad, Bernardis, el ignoto candidato de una de las listas radicales que enfrentan a Varisco (y a quien acusan de hacerle el juego al bustismo), ya el pasado jueves denunciaba por mail «el fraude que se cometerá el domingo» para beneficiar a su contrincante.