Conceden la extradición de un concordiense para ser juzgado en Uruguay por narcotráfico

De acuerdo con las constancias ventiladas en el juicio de extradición, la persona requerida estaba vinculada a una organización criminal dedicada al tráfico ilícito de estupefacientes e ingresó en al menos dos ocasiones cargamentos por vía aérea, haciendo de piloto de aeronaves hacia campos ubicados en Uruguay para su posterior acopio. El primero de los casos ocurrió el 20 de abril de 2021, donde no fue posible hallar el cargamento de narcóticos, pero sí la evidencia de los hechos, lo que permitió establecer que el acusado fue quien piloteó el avión. 

El segundo hecho ocurrió el 26 de septiembre de ese mismo año. La avioneta involucrada en este episodio fue identificada por la Fuerza Aérea Uruguaya a través del Servicio de Sensores Remotos Aeroespaciales, que obtuvo fotografías aéreas de monitoreo. Esa avioneta introdujo a Uruguay cuatrocientos ladrillos de pasta base, que dieron un peso de 409,250 kilos de esa sustancia. La comisión de estos hechos encuadran típicamente en la legislación uruguaya en los delitos establecidos en los artículos 31 y 32 del decreto ley Nº 14.294 de Estupefacientes.

Después de identificar al piloto de la aeronave, Interpol emitió una solicitud de captura internacional con fines de extradición ordenada por el Juzgado Penal Especializado del Crimen Organizado Primer Turno de la República Oriental del Uruguay. El hombre fue detenido en Argentina el 7 de diciembre de 2022. El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto recibió el pedido formal de extradición por vía diplomática. 

Durante los alegatos, Minatta y Solernó sostuvieron que correspondía conceder la extradición conforme las previsiones de la Ley 24.767, el Tratado de Extradición suscripto con la República Oriental del Uruguay incorporado por Ley 25.304 y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. 

La fiscal federal y el funcionario de la Procuración General analizaron que los hechos que dan lugar a la extradición se encuentran tipificados como delito por las leyes de ambas partes y que son punibles con una pena privativa de la libertad, cuya duración máxima es superior a dos años. Al mismo tiempo, indicaron que la parte requirente de la extradición cuenta con la jurisdicción para juzgar los hechos en los que se funda su solicitud, y que se determinó también que el hombre no se encuentra imputado en nuestro país. 

También se advirtió que la prescripción del hecho aún no tuvo lugar, que el acusado no fue requerido por delitos políticos ni militares y que, en caso de recibir condena, no será sometido a pena de muerte ni prisión perpetua. Una vez corroborados los requisitos formales y legales del pedido de asistencia internacional que realizó la República Oriental del Uruguay, la jueza Graciela Ramponi dictó sentencia y declaró procedente la extradición del requerido, además de solicitar que se practique el cómputo del plazo de detención cumplido por aquel, con el propósito de que sea computado como si hubiese transcurrido en el curso del proceso que motivó la entrega internacional.

La investigación 

Todo se originó con un procedimiento de la policía uruguaya que el pasado 26 de septiembre de 2021 secuestró 409 kilos de pasta (valuada en 7 millones de dólares) en un operativo realizado en el departamento de Artigas.

El propio ministro de Seguridad, por entonces recién asumido en el cargo, Aníbal Fernández, explicó que se trataba de un vuelo directo desde Paraguay hasta Uruguay, con la particularidad de que era “una avioneta de iguales características a las observadas por la Gendarmería Nacional en un hangar ubicado en las cercanías de Concordia”.

La investigación logró determinar que “la operación era una triangulación de tráfico ilegal de drogas, mediante vuelos irregulares que transportaban estupefacientes desde su origen en Paraguay, hasta su destino en Uruguay, utilizando al territorio argentino (Concordia) solo como base de abastecimiento logístico aéreo”.

Dicha investigación realizada por Gendarmería Nacional, fue la que logró localizar “un hangar cercano a Concordia (Entre Ríos) que proveía abastecimiento, guarda y logística de apoyo aéreo”, como así también “se identificó al titular de la aeronave y demás personas argentinas involucradas”.

Desde el Ministerio de Seguridad se confirmó que fueron 6 los allanamientos autorizados por el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, finalizando los mismos con el secuestro de “la avioneta utilizada en el tráfico de estupefacientes, una avioneta bimotor matrícula uruguaya Beechcraft baron CX-IBR, además de: 53.200 dólares estadounidenses, 106.700 Pesos argentinos, documentación de interés (anotaciones varias, facturas, seguros de aeronaves, libros y hojas de vuelo, etc)”.

También se incautaron “dos teléfonos satelitales, teléfonos celulares, GPS aeronáutico y deportivos y tarjetas de memoria, handies, notebooks y tablets, armas de fuego y municiones”.

Los allanamientos también concluyeron con la detención en Concordia de tres ciudadanos de nacionalidad argentina.

Fuentes judiciales divulgaron -extraoficialmente- que el piloto concordiense que será extraditado al Uruguay sería el mismo que DIARIOJUNIO informó que había desaparecido de manera misteriosa, perdiendo todo contacto tras los allanamientos de septiembre pasado. El mismo se presentaba en sus redes sociales como “Piloto Comercial de Primera Clase y Flight Instructor” y su ocupación conocida era de instructor de vuelo en el Aeroclub Concordia.

 

https://www.diariojunio.com.ar/un-instructor-de-vuelo-concordiense-se-encuentra-desaparecido-desde-los-allanamientos-por-narcotrafico-al-uruguay

https://www.diariojunio.com.ar/-y-donde-esta-el-piloto-una-familiar-reconocio-que-el-instructor-de-vuelo-se-encuentra-desaparecido-y-nadie-lo-busca

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