Las motos de fábrica traen silenciadores pero en las casas de repuestos se pueden conseguir escapes modificados para incrementar el ruido. Por ejemplo, para una Gilera Smash 110 cc un equipo de escape cuesta desde $ 360 en adelante en cualquier negocio del ramo. La venta a granel de ese tipo de escapes genera la diversión de los motociclistas y, al mismo tiempo, la pesadilla del resto. En especial de quienes van a la costanera a disfrutar de la tarde en busca de esparcimiento y terminan aturdidos por los ruidos.
Por ello, en el Concejo ingresó un proyecto -autoría de la concejal Irma Bergalio (FPV)- donde se analiza la posibilidad de modificar el tránsito en la avenida de los Pueblos Originarios respecto de la circulación de los vehículos de dos ruedas por varias razones. Por un lado el incremento en los últimos años de la cantidad de motos que transitan por allí. Y, en muchas ocasiones, en grupo lo que potencia la emisión de decibeles, infringiendo ampliamente la normativa vigente.
A pesar de que esta prohibido circular en esas condiciones, los agentes de tránsito que se apostan los fines de semana observan pasivamente lo que sucede. Además se trata muchas veces de menores de edad quienes conducen infringiendo otras normas como la portación de casco.
En las ocasiones en que Tránsito actúa, son los mismos motociclistas quienes evaden los controles poniendo en peligro a las personas que se encuentran en las veredas de la costanera. Justamente, en un paseo pensado para que las familias puedan disfrutar en forma masiva en un ámbito de tranquilidad, especialmente los fines de semana.
En el proyecto se establece que las motos deberán ingresar a la costanera por Carriego y luego García Maciel (la calle que cruza por detrás de la cancha de Libertad) y dejarlas estacionadas allí sin ningún costo. Los motociclistas podrán circular únicamente a pie por la costanera. También se piensa en utilizar la avenida Carriego para estacionamiento.
No obstante, aún sancionándose el proyecto, las motos seguirían circulando con el escape libre en toda la ciudad. En otros lugares del país que padecen el mismo caos sonoro, los ediles estudian prohibir la venta de nafta a motos con escapes libres.
Una iniciativa tendiente a terminar con el flagelo de los escapes surgió en la ciudad de Concepción (Tucumán), La Gaceta publicó que unas 20.000 motos circulan a diario por Concepción. De este total de rodados más de 5.000 carecen de caño de escape. Son estos los que todas las jornadas transforman al microcentro de \»La Perla del Sur\» en un verdadero escándalo sonoro. Las quejas de los vecinos frente a este flagelo que atenta contra la salud pública recrudeció en los últimos tiempos y, por esa razón se incrementaron los controles de tránsito.
Por su parte, el Concejo Deliberante de esa ciudad inició la discusión del tema: el objetivo es diseñar una norma que solucione el problema. Los ediles avanzaron sobre el tema con una reunión que mantuvieron con propietarios de estaciones de servicios. El Concejo lanzó la idea de establecer en el municipio la restricción de venta de combustibles a los motovehículos que carezcan de caños de escape o que generen ruidos molestos.