“Hoy dio comienzo el debate del homicidio ocurrido el año pasado en el cual resultara muerto un funcionario policial y la señora Marta Susana Cabral”, dijo Mazariche. En la primera jornada atestiguaron seis testigos. Los declarantes ya habían participado de la etapa penal preparatoria. “Han participado de los distintos lugares donde fueron sucediendo los hechos”, señaló el abogado querellante.
Mazariche, quien lleva adelante la querella junto a Alejandro Perroud, no manifestó lo que sucedió en la sala de audiencias porque está impedido debido al nuevo Código Procesal Penal. “No te puedo ampliar absolutamente nada. Estamos vedados por un artículo que establece el nuevo Código Procesal Penal”, explicó.
De todas maneras, otra fuente que presenció el debate manifestó que los testigos, personal de la discoteca Stadium, personal del Comando Radioeléctrico y de la remisería Visión, habrían ratificado la versión pública de los acontecimientos y no hubo ninguna manifestación por fuera de lo esperable. En la discoteca Sotelo habría estado horas antes de subirse al remisse que lo trasladó hasta el barrio Sarmiento. La esquina de una iglesia ubicada en esa barriada fue el escenario del doble crimen.
El domingo 6 de septiembre por la madrugada, cerca de las 2, Cabral se encontraba en la base junto a otros choferes esperando un pasajero. Hacía un año que trabajaba en Remisses Visión. Era la propietaria de un Fiat Uno pero sólo manejaba en horas de la noche porque un chofer se encargaba durante el resto del día. Sotelo bajó de un patrullero y pidió un auto. Una hora más tarde, policías a bordo de un patrullero de la Comisaría 7º encontraron cerca de la Iglesia “Nuestra Señora de Fátima”, ubicada en la esquina de Fátima y Moulins, en el barrio Sarmiento el cuerpo sin vida de Barreto y, a pocos metros, el de Cabral, oculto entre la maleza.
Los encargados de llevar adelante la acusación intentarán durante el transcurso del debate que no quede ninguna duda en los integrantes de la Sala Penal de que Sotelo fue el autor del doble crimen. El policía, que fue trasladado desde la cárcel de Paraná para afrontar el juicio, podría ser condenado a prisión perpetua por el doble homicidio triplemente calificado. Una persona con acceso a la causa explicó que los agravantes son: ocultar la comisión del delito y la condición de funcionario policial tanto del presunto matador como de la víctima.
Las audiencias continúan mañana, a las 8:30, con la presencia de otros nueve testigos. En este caso serán vecinos del lugar del hecho, conductores de una empresa de remisses que vieron el auto esa madrugada y los testigos de la actuación investigativa.