Defensa Civil Municipal (que incluye personal del municipio, bomberos, policía, etc.) se movilizó rápidamente para atender la situación.
Hubo una treintena de evacuados que fueron alojados en el Regimiento de Chajarí y en horas de la mañana de hoy ya volvían a sus domicilios. A la vez, ocho bomberos dos agentes de policía permanecen por estas horas en observación, tras manifestar anoche algunos síntomas por haber estado en contacto directo con el elemento.
El dato singular fue que la resolución del problema no fue sencilla, y no por una cuestión técnica específicamente. Pasadas las 22 horas, se había logrado contener la fuga colocando una válvula provisoria, pero con la advertencia de su poca durabilidad, dada la alta presión con la que salía el amoniaco. En consecuencia, se planteó la necesidad de vaciar lo que quedaba en el tanque de 800 kilos (una parte había sido trasvasada a un pulmón de la maquina de hacer hielo de la fabrica) y soltarlo al aire libre, previo proceso de purificación con agua que haría la gente de Bomberos.
Pero se encontraron con la resistencia del propietario de la firma, quien adujo los perjuicios económicos que le ocasionaría la liberación de todo el gas. A partir de allí, se produjo un tire y afloje –planteado por los avatares legales que implicaba operar o no poder hacerlo como se pretendía- que solo fue resuelto con la llegada del Juez de Instrucción local, Edgardo Redruello. Finalmente, se realizó el proceso de depuración del amoniaco, y fue luego liberado.