La defensa de los acusados tendrá a partir del próximo 27 diez días para recurrir esta decisión del máximo Tribunal provincial y solicitar el recurso extraordinario federal ante la Corte. El STJ podrá aceptar o rechazar este planteo. Si se da esto último, aún resta a los patrocinantes de Pacayut recurrir en queja a la Corte, donde también está en trámite otra presentación en la que cuestionan la vulneración de derechos durante el procedimiento.
La audiencia comenzó a las 10, media hora después de lo previsto, con la presencia de los defensores Rubén Cabrera (patrocinante de Abelardo y Carlos Pacayut; Norberto Durrels y Carlos Lovera), Ignacio Esteban Martínez (abogado de Alberto Víctor Gabio y Rafael Alberto Morana), el representante del Estado en calidad de querellante, Gustavo Acosta (titular de la Oficina Anticorrupción) y el Fiscal Adjunto del Tribunal, Jorge Enrique Beades. La Sala Penal estaba integrada por los jueces Carlos Chiara Díaz; Daniel Carubia y Susana Medina de Rizzo (reemplaza a Clauda Mizawak, quien se excusó al haber participado en el expediente cuando era Fiscal de Estado.
El primero en hacer uso de la palabra fue Cabrera, quien ratificó los planteos hechos en los escritos presentados en la casación, en los que solicitan que se deje sin efecto tanto la elevación como la citación a juicio de la causa, alegando la violación del derecho de defensa en juicio, puesto que no hubo audiencia indagatoria, según figura en el acta de la audiencia, a la que tuvo acceso APF. Díaz, por su parte, resaltó que la Corte aún tenía pendiente la definición sobre el procesamiento y dejó sentado vicios formales en el trámite de la causa.
Acosta, a su turno, negó que pudiera producirse un perjuicio para los acusados si no se aguarda una definición de la Corte sobre el cuestionamiento de la defensa al procesamiento y argumentó, siguiendo el postulado del STJ, que sería “excesivo rigor formal” volver a tomar declaración indagatoria a los imputados por cuanto “es el mismo suceso relato en el auto de procesamiento”, tras lo cual cuestionó el pedido de más pruebas al considerar que el volumen de la ya producida torna “innecesaria” la que quiere sumar la defensa.
“El proceso lleva más de nuevo años, por lo tanto no se puede afirmar que no se haya permitido un ejercicio pleno de la defensa técnica de los imputados, quienes han presentado todo tipo de escritos y realizado innumerables planteos”, sostuvo.
Beades no dejó pasar que sólo “la enorme generosidad y apertura de este Tribunal” permitió que se traten estos planteos de casación, lo que un tiempo atrás hubiera resultado “impensable, inimaginable” ya que “son remedios procesales absolutamente inviables”, debido a que atacan “actos no definitivos ni equiparables a sentencias definitivas”.
Luego de la intervención de Beades, y tras 55 minutos de audiencia, se levantó la sesión. Una hora y media después, los vocales del Superior hicieron conocer su decisión.