A las 8 de la mañana de hoy comenzó el juicio a Matías Bressan, único imputado en la causa por el triple asesinato de su padre, su madrastra y su medio hermano, en el mes de noviembre de 2007.
Un dato digno de destacar es que el juez de la causa hizo sacar con la policía a todos aquellos periodistas apostados en el lugar y que los vio portando cámaras fotográficas o filmadoras. El argumento que se utilizó para tal medida, de acuerdo a lo que pudo escuchar DIARIOJUNIO, fue que allí (el primer piso de los Tribunales de Concordia) se sustanciaban varios divorcios y que no quería que la prensa pudiera eventualmente divulgarlos, como si esa fuera la razón de la presencia en el lugar de la prensa.
A Matías directamente no se lo vio ingresar a la sala, se sospecha que llegó allí por puertas interiores o que arribó al lugar tiempo antes, lo que es más probable.
BREVE RESEÑA
Luego de haber sido imputado, Matías estuvo en un hogar de menores de Paraná y luego pasó a estar a cargo de un Pastor Evangelista (de la congregación religiosa a la que pertenece su madre). La justicia tenía noticias de él a través de los informes que suministraba el Consejo del Menor, en rigor, el responsable del menor.
FISCALIA, DEFENSORIA Y EL CLAVE ARTICULO 34 DEL CÓDIGO
Como se sabe, uno de los aspectos clave de este juicio es aquel que lo sindica a Matías como imputable o quienes sostienen que actuó por acción violenta y que además, su edad (al momento del triple homicidio), entre otras razones, lo convierten en inimputable.
En el momento de aquel brutal episodio, muchos fueron los que, a diferencia del entonces juez de Instrucción y hoy Defensor de Menores del STJ, Maximiliano Benítez, salieron a decir que, el imputado, había actuado a conciencia y pocos meses antes de cumplir la mayoría de edad. Es decir, lo ubicaban como un monstruito, prescindiendo del cuadro y del contexto en el que vivió Matías, así como la relación que construyó con su padre a quién él consideró como quien le hizo conocer a él, a su madre y a sus hermanitos, todos los padecimientos posibles, desde esconderlos ante la sociedad, hasta no pasarle suficiente dinero para la subsistencia. Esa fue la razón principal por la que el entonces juez Benítez, lo calificó como “otra víctima”.
El artículo 34 del Código Penal establece al respecto dos cuestiones centrales en esto de la responsabilidad “saber” y “poder dirigir la acción”, la pericia del psiquiatra llamado a declarar y que difiere con los peritos del juzgado de Paraná, señala que al momento de los hechos, Matías sabía lo que hacía, pero duda sobre si podía dirigir sus acciones.
En tanto, el equipo técnico del juzgado de familia de Paraná, aseguran que es imputable y que no estaba bajo estado de emoción violenta.
A la fiscal Foseca, a cargo de esta causa, no le reprochan otra cosa que poca experiencia y muchos de los consultados en el ámbito tribunalicio ponen reparos acerca de la solvencia que se necesita en este trascendente caso. Recuerdan que fue secretaria del estudio del ex senador nacional Alcides López hace varios años. Más que contra ella, las críticas se dirigen a las caras más visibles de la Fiscalía en los tribunales locales, esto es, Suñer y Costa. Consideran que ambos fiscales debieron ser más rigurosos a la hora de designar fiscal en esta causa. El resultado de este juicio, dicen, demostrará que el tema no es menor.
En cuanto a los defensores de Matías, hay que señalar que, si bien cuenta con un abogado particular, Diego Lascurain, contará también con la actuación del ministerio pupilar de María Lujan Giorgio. Ese ministerio a veces coincide y a veces no con la defensa.
LASCURAIN
Lascurain determinó que, de acuerdo a la cantidad de testigos que hay, cerca de 12 o 13, el juicio puede llegar a demorar cerca de dos jornadas. “Quizás más, de acuerdo a la asistencia que tenga”, sostuvo. A eso hay que sumarle la presencia de los peritos.
La defensa va a presentar cinco o seis testigos además de controlar los testigos que aporte la Fiscalía. Posteriormente vendrá la etapa de alegatos y sentencia.
El defensor aseguró que hay testimonios acerca de la relación entre los familiares de Miguel Bressán y Matías, que no era buena. No obstante Lascurain prefirió ser cauteloso. “Hay que esperar el conjunto de las pruebas. No podemos hacer declaraciones, está expresamente prohibido por ley”, señaló.
La estrategia de la defensa es que se le aplique el derecho de menores. Lascurain explicó que «es un derecho específico que tiene algunos principios distintos al derecho penal de mayores” y que de acuerdo a las pruebas y el resultado de la medida tutelar que dispuso el Juzgado desde el inicio, espera “obtener una sentencia justa que resguarde los intereses y los derechos del menor”.
En ese sentido, el letrado explicó que el derecho de menores tiene una amplitud para las sentencias.”Pueden llegar a condenarlo o a no aplicar pena. En este juicio o a cualquier otro menor”, indicó. Además descartó que se le pueda aplicar una sentencia de reclusión perpetua. “Está expresamente declarada inconstitucional para declarar a los menores”, indicó.