Sánchez está imputado por un delito de sedición por supuestamente dirigir y alentar a las masas el 20 y 21 de septiembre para impedir que se llevara a cabo la Operación Anubis contra la organización del referendo independentista del 1 de octubre.
El letrado asegura que el delito por el cual Sánchez se encuentra en prisión ya no tendría validez, ya que con la postulación como candidato Presidencial se esfumaría el riesgo de fuga que determinó la imposición de la medida cautelar.
Pina estima que presidir la Generalitat es "la manera más adecuada de garantizar no sólo el pleno respeto a su presunción de inocencia, a sus derechos políticos y a los derechos de quienes le han elegido, sino también de preservar el normal funcionamiento de las instituciones catalanas y la plena legitimidad democrática del futuro ejecutivo catalán".
Sánchez fue elegido como nuevo candidato a la presidencia del Gobierno Catalán luego que Carles Puigdemont se apartase "provisionalmente".