La caravana, alcanzó en su momento más álgido más de 10 cuadras. Como ejemplo vale decir que una punta estaba en el club Nebel y la cola recién salía de la costanera.
Una de las características fue la imponente seguridad, estaba atestado de policías (hasta el propio jefe departamental Faustino Pereyra) que participaron en todo el trayecto, de civil y uniformados, también patovicas, y los que hacen seguridad personal. A pesar de esto y de que no se produjo ninguna acción violenta, a una periodista de Paraná le robaron la cámara digital.
Aunque comenzó grande se fue diluyendo con el paso del tiempo y de las cuadras, es de destacar que fueron cerca de 20 barrios de dos seccionales (3ra y 4ta).
A juzgar por lo que se veía no faltó un solo funcionario ligado a la provincia, estaban los directivos del IAPV, de Salud, de CAFESG, de educación…en fin no faltó nadie.