Durante su habitual conferencia de prensa matutina en la Casa de Gobierno, Capitanich dijo que en la labor del mediador designado por el juez Thomas Griesa, Daniel Pollack, hubo "mala comprensión, incapacidad manifiesta, clara parcialidad y marcada incompetencia para resolver un problema".
El funcionario agregó que "entendemos objetivamente que el rol del mediador" debió implicar "convencer al juez para el otorgamiento de un 'stay', una medida cautelar que permita el plazo determinado para fijar condiciones de negociación".
Capitanich consideró también "una contradicción absoluta" la postura de algunos dirigentes de la oposición, que reconocen que la Argentina no puede disponer acciones que sean violatorias de la cláusula Rufo y al mismo tiempo dicen que el gobierno debió haber negociado con los buitres. En ese sentido, ratificó la posición oficial de avanzar en una negociación sobre "bases justas, sustentables y equitativas" y remarcó que el gobierno nacional canceló deuda por 190 mil millones de dólares en once años.
Respecto de las acciones a llevar a cabo en los foros internacionales, indicó que el mundo está reclamando la cobertura de un vacío jurídico legal en reestructuraciones de deuda y mencionó como ejemplo la ley de quiebras, donde existe una instancia sobre la aceptación de la mayoría y de cumplimiento obligatorio de la minoría. "Acá no existe esto", explicó.
"El mundo no puede estar frente a la existencia de un anarcocapitalismo, ante un sistema financiero voraz y la concentración ilimitada de riquezas, con la espada de Damocles de estos grupos minúsculos y oligárquicos, que pueden generar acciones que conspiran contra la estabilidad del sistema económico y financiero internacional", manifestó Capitanich.