Ruíz Díaz indicó que todo comenzó en el año 2002 cuando los trabajadores manifestaron su inquietud por la proximidad a las oficinas de dos líneas de alta tensión en margen derecha e izquierda. “Ahí trabajaban aproximadamente 60 compañeros”, indicó el gremialista en declaraciones a “Despertá con nosotros “(Radio Activa)
Luego de que se vinculara esta ubicación con la aparición de algunos casos de cáncer, se realizaron una serie de asambleas y “logramos salir de los dos edificios, o sea que fuimos al edificio de Relaciones Públicas, margen derecha, donde hoy están los compañeros desde hace ya 3 años”.
“A raíz de eso –continuó Ruiz Díaz- se hizo un estudio epidemiológico que estuvo a cargo de profesionales que contrató la CTM y nos entregaron los resultados donde salió un número no acorde ya que había doce compañeros que estaban con cáncer”, cuando la media apenas alcanza a seis.
A todo esto los trabajadores de la represa “ya habíamos hecho una denuncia a la SRT, abrimos un expediente”, relató el gremialista que recordó cómo tiempo después acudieron a ver cual era el estado de la presentación. “Nosotros en un momento, aproximadamente en mayo del 2005, nos recibió el doctor Rodríguez, fuimos como Mesa Coordinadora con lo compañeros uruguayos”, especificó. “Y ahí nos manifiesta el doctor Rodríguez como que si hubo una cajoneada con la denuncia nuestra y que aparentemente funcionarios que estaban en ese momento a cargo habían sido trasladados o despedidos. Eso fue al principio, después nos dijo que se iba a dedicar a pleno a esta situación hasta que logramos que ellos vinieran a la obra”.
Ruiz Díaz indicó que al arribar la inspección a la represa “tuvimos problemas con CTM, los hicimos entrar como visita y ahí tuvimos unos altercados bastante fuertes con la CTM”, rememoró el titular de SIATRASAG, añadiendo que los representantes de la SRT “no pudieron hacer el trabajo porque del lado uruguayo pedían que también se realizara la Inspección de Trabajo en forma conjunta”. Esto se pudo realizar “tiempo después (cuando) logramos que viniera la Superintendencia de Riesgos de Trabajo más o menos en noviembre de 2005 y (paralelamente) la Inspección de Trabajo, del lado uruguayo”, detalló
Finalmente, consultado sobre cual fue el nivel de compromiso demostrado por la delegación argentina de CTM ante esta situación, Ruiz Díaz aclaró que ”el único compromiso que asumieron fue -como Salto Grande goza de toda su inmunidad y no cualquiera entra ahí – dejar entrar a la gente de las inspecciones de Trabajo”, concluyó.
El problema del Asbesto
Por otra parte, el gremialista también se refirió al tema del asbesto que fuera denunciado a principios del año pasado por DIARIOJUNIO. “Aparte tenemos un edificio en la parte administrativa donde trabajan aproximadamente 90 compañeros que está con amianto y asbesto”, detalló Ruiz Díaz quien señaló “tenemos la promesa que nos van a hacer un nuevo edificio”. No obstante “la CTM se ha demorado bastante” y “estamos muy preocupados”, finalizó.