La oposición argumenta que la mayoría justicialista en Senado permitiría revitalizar la repetición de mandatos. Pero además, se han citado antecedentes que darían cuenta de la facultad de la Asamblea Constituyente de declararse soberana y propiciar una reforma que no acate los márgenes dispuestos por la Legislatura.
El constitucionalista Jorge Campos que negó toda chance a esta última posibilidad.
“No es así”, enfatizó el ex senador radical. “La Asamblea Constituyente tiene sólo dos posibilidades de actuar: cuando se trata de una reforma total, puede abordar cualquier tema; pero cuando se trata de una reforma parcial, sólo puede tratar los artículos habilitados por la Legislatura”, detalló Campos.
Citó, como caso, lo que sucedió con la Convención Constituyente que deliberó en 1921 en la provincia de Santa Fe. “La asamblea intentó avanzar en otros temas. Pero esto generó una situación de conflicto institucional de tal magnitud que derivó en una intervención federal. Esto está perfectamente claro que no puede suceder”, insistió.
Respecto a la preocupación de que el oficialismo imponga su proyecto con la mayoría absoluta en el Senado, Campos señaló que “nada impide que Diputados pueda convertirse en Cámara de origen” y, de este modo, ponga a resguardo un proyecto propio.
“Acá hay un problema. Es la cuestión de un veto de la ley, con otras disposiciones que incluyan la reelección. Allí, debería irse a una asamblea legislativa y podría no haber los votos suficientes para rechazar ese veto”, explicó Campos.
El ex senador consideró que el acta rubricada por Busti “puede ser una actitud personal importante pero desde el punto de vista institucional no tiene ningún valor”.
Lamentó que “un tema tan importante” como la reforma “esté tan manoseado” lo que lleva a que “el grueso de la gente ya no crea en todo esto”. En este sentido, leyó los resultados de la consulta popular: “Ganó el Sí, pero en la lectura política no se puede obviar que hay una diferencia muy importante de quienes no creen que pueda salir algo bueno”. Por último, consideró que el escenario está embarrado para una reforma. “Veo muy difícil que salga. Salvo que se produzca algún accidente de la política, una sorpresa que haga aparecer los votos que faltan”, opinó.