Cicatrizar heridas, unificar ideas y planificar. Con esas premisas se reunirán este jueves Mauricio Macri, Elisa Carrióy Ernesto Sanz para lanzar la mesa nacional de Cambiemos. Es una excusa. El encuentro servirá para relanzar el frente que Gobierna el país y para habilitar de manera formal la discusión política de las próximas elecciones legislativas. La campaña 2017.
Y el acto llega en un momento de alta tensión puertas para adentro gracias a la diputada nacional de la Coalición Cívica, después de que detonara el proyecto oficial que impulsó el Congreso en el Parlamento para desplazar a la procuradora general Alejandra Gils Carbó, lo que obligó al oficialismo a cambiar su estrategia. En Casa Rosada no hay sorpresas, pero todavía algunos funcionarios advierten la necesidad de implementar mecanismos que contengan los impactos. Algo así como una mitigación de los daños.
Tensión, además, por el traspié que Cambiemos sufrió ayer en el Congreso: el kirchnerismo y el Frente Renovador de Sergio Massa se unieron para frenar el proyecto de ley de participación público-privado (que impulsa el propio Macri para fomentar la inversión en obras públicas e infraestructura) y lo devolvieron a comisión.
El radicalismo, en tanto, llegará con la eterna discusión sobre los roles de cada una de las fuerzas que sustentan a Cambiemos, pero sobre, pero sobre todo por el posicionamiento del partido en las legislativas del año que viene.
"El radicalismo va a ratificar su pertenencia a Cambiemos, eintentaremos acordar listas de para no desperdiciar energía, que tiene que estar concentrada en la tarea de gobierno. Es decir, todos los esfuerzos no hay que ponerlos en una interna sino en la marcha del Gobierno", aseguró José Corral, el presidente de la UCR, a Infobae.