Dirigentes gremiales de los sectores del petróleo y gas privado concurrieron esta tarde al Ministerio de Trabajo para reunirse con autoridades de esa cartera y retomar las negociaciones que permitan destrabar la medida de fuerza que llevan adelante por cuestiones salariales, que repercute sobre el suministro de gas en garrafas.
La representación gremial la encabezaron los dirigentes de la Federación Argentina Sindical de Petróleo y Gas Privados (FASPYGP), quienes aseguraron que el sector empresario «está en condiciones de acceder a los reclamos salariales de sus empleados».
«Están persiguiendo una cuestión tarifaria y nos tienen de rehenes a todos, a los trabajadores, al pueblo y posiblemente al gobierno», dijeron los sindicalistas poco antes de ingresar al encuentro.
Si bien los sindicalistas señalaron que la reunión sería con el ministro Carlos Tomada, se informó que el encuentro iba ser encabezado por el director nacional de Relaciones del Trabajo, Jorge Shuster.
El gremio negó que las plantas estén tomadas aunque reconoció que los huelguistas «permanecen en forma pacífica en sus lugares de trabajo».
La falta de garrafas (GLP) se siente cada vez más en Buenos Aires y en varias provincias del interior del país, a raíz de las medidas de fuerza que llevan adelante los trabajadores petroleros.
Sobre esta situación, el gerente de la Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado, Osvaldo Spanu, advirtió que hay unos 16 millones de usuarios sin garrafas. «Hoy no tenemos producto para distribuir y se agotaron los stock, por lo que la distribución está colapsando», dijo.
La FASPyGP reclama el pago un plus de 25 pesos por día trabajado que acordó con las empresas en setiembre y una suma fija de 1.500 pesos en tres cuotas no remunerativas.