Cientos de militantes han mantenido una vigilia en los alrededores de la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde está recluido el exmandatario (2003-2010) tras ser procesado a 12 años de prisión por corrupción y lavado de dinero.
Aunque la mayoría de los actos, tanto políticos como culturales, estarán en Curitiba, movimientos sociales y partidos brasileños llamaron a salir a las calles de las principales ciudades del país.
Además, el Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula, mantiene una campaña internacional en la cual llevará actividades a ciudades europeas como Madrid, Londres y Bruselas.
Se prevé que el STF analice una acción declaratoria de constitucionalidad presentada por abogados del Partido Ecológico Nacional (PEN). Si así lo estipula el Poder Judicial el líder suramericano podría ser liberado ese mismo día.
El coordinador de la defensa, el abogado Cristiano Zanin, subrayó que Lula “no tiene una condena definitiva y fue condenado en una segunda instancia, pero aún tiene derecho a recursos en los tribunales superiores".
“Y nosotros tenemos la expectativa real que estos recursos irán a revertir esta condena”, añadió Zanin en entrevista con teleSUR.