Si los debates se prolongaran hasta las 13H55, hora en la que está marcada el inicio del Orden del Día del plenario de la Casa, habría que esperar hasta que terminen las votaciones allí para reanudar los trabajos de la CCJ, explicó. Además de Temer, señalado como jefe de la cuadrilla del gobernante Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la acusación de la Procuraduría General de la República (PGR), incluye también al ministro-jefe de la Casa Civil Eliseu Padilha y al secretario general de la Presidencia, Wellington Moreira Franco.
Asimismo, fueron denunciados los exministros Geddel Vieira Lima y Henrique Eduardo Alves, como también el expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha. Todos estos presos, a parte del exlegislador y exasesor especial de Temer, Rodrigo Rocha Loures, quien cumple prisión domiciliaria.
En ese sentido, el diputado por el Partido de los Trabajadores (PT), Henrique Fontana, defendió la continuidad del proceso, pues de las siete personas denunciadas por el Ministerio Público -dijo- cuatro ya guardan prisión.
Por su parte, y al defender la inocencia de Temer y los ministros acusados, su defensor Darcísio Perondi alegó que "los bandidos son los delatores que provocaron esa segunda denuncia". Perondi difundió la carta enviada ayer por el presidente de facto a todos los miembros del Congreso, en la que aseguraba estar "indignado" con las acusaciones, denunciando una confabulación para derrocarlo.
La propia misiva fue repudiada poco después por el diputado del partido Podemos (PODE) Sergio Zveiter, quien consideró que ésta era "inadecuada" y que la tesis sobre una supuesta conspiración para sacarlo del Palacio de Planalto sólo busca desviar el eje de la discusión en curso.