“La decisión política de pagarlo ya está tomada e incluso estaba previsto que se oficializara esta semana para calmar a los gremios, la instrucción del Presidente de minimizar los cortocircuitos con las provincias que no pueden hacer frente al plus para sus empleados públicos, obligó a rever los planes”, adelantó la especie periodística, que precisó además que el 56 % de los estatales de la Argentina dependen de los gobernadores.
Pero Bordet no es sólo el único. Ya la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, había anticipado que tampoco sus arcas estaban en condiciones de afrontar tal erogación.
De allí que el Gobierno nacional habría decidido enviar un auxilio y Entre Ríos será parte de la nómina de los ayudados cuando se produzca el anuncio. Mientras tanto, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, avanza en la segmentación y estudia la propuesta que les hará a los gremios de ATE y UPCN y el ministro del Interior Rogelio Frigerio prepara el terreno para contener a los gobernadores, infiere la crónica.
En rigor, lo que piden los mandatarios cuyas administraciones están asfixiadas económicamente no es otra cosa que fondos de Nación, que ya avisó que no iba a poder salir en su auxilio. “Algo que refrendó el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, quien recordó que el Gobierno no se va a meter en las paritarias de ninguna provincia”, siendo esta declaración una forma subrepticia de afirmar que no habría fondos. Sin embargo, no sería la primera vez que un ministro es desmentido en la propia dinámica política del Gobierno. “Desde el primer minuto les dijimos que no podíamos ayudarlos. Y no cambió la situación: no tenemos margen”, reiteraron este viernes desde el Gobierno a la fuente.
Nómina. La gobernadora de Buenos Aires fue una de las primeras en descartar la posibilidad de un pago a sus estatales. “La provincia sigue estando quebrada. No hay más cuero para eso.
Y si nosotros lo damos, también tendrían que hacerlo los intendentes y la mayor parte de los municipios están quebrados”, dijo, días atrás. La firme posición que mostró Vidal de entrada no fue casual: le sirvió al Gobierno para contener al resto de los mandatarios.
Mientras hay provincias, como Corrientes, La Pampa, Misiones, Salta, San Luis, y San Juan; que ya confirmaron que otorgarán un bono; y otras -como Córdoba y Santiago del Estero- se encaminan a hacerlo; hay distritos que están muy complicados: Catamarca, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Santa Fe, Jujuy, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
Hay, también, casos intermedios, como el de Mendoza, cuyo gobernador aseguró que, sin ayuda de Nación, sólo podría dar una “pequeña ayuda para las Fiestas”. O el de Formosa, que según dicen en la Rosada “está en condiciones de darlo” y “dependerá de la voluntad del gobernador”.
Según el matutino porteño, en el Gobierno admiten que se puede discutir una ayuda financiera, ya sea con ATN o dando la posibilidad de que las provincias amplíen la emisión de letras o bonos. En cambio, descartan la posibilidad de un adelanto de coparticipación. “No tiene sentido que se les dé un adelanto en octubre, para pagar algo a fin de año, cuando por ley lo tienen que devolver antes del 31 de diciembre”, precisaron. Del mismo modo, tampoco se evalúa un adelanto que quede a cuenta de 2017. “No vamos a dejar que las provincias arranquen el año con un rojo de coparticipación”, remarcaron.