El 8 de octubre habló el FMI, y dijo que la economía boliviana liderará este año el crecimiento en América Latina y se ubicará en segundo lugar en 2015. En su informe semestral, el organismo dio cuenta de que el PBI de Bolivia crecerá un 5,2% en esta gestión y el 5% en 2015, una décima por debajo de Perú (5,1 por ciento). A diferencia de otras economías, el país mantiene un ritmo de crecimiento que en los tres últimos años ha llegado en promedio al 5,71 por ciento. En 2011 aumentó el 5,17%, en 2012 llegó al 5,18% y en la gestión pasada se registró un índice de 6,78 por ciento. Con una mínima diferencia, el informe del FMI coincide con un reporte anterior de la CEPAL.
Distintos análisis coinciden en en que los buenos resultados económicos se sustentan, básicamente, en el desarrollo de su nacionalizado sector energético (petróleo crudo y gas) y de la mano del alza de los precios globales de las commodities. Así, además del PBI, Bolivia ostenta otros logros, como el alza de las reservas, la apreciación de la moneda y superávit fiscal. A modo de ejemplo, el vicepresidente Álvaro García Linera auguró recientemente que en 2025 la economía boliviana se equiparará a la de Chile: "En 2005 el país trasandino tenía trece veces más riqueza que Bolivia; en 2013 esa diferencia era de ocho veces y, de seguir el ritmo en 2025, la diferencia será uno a dos, o uno a uno."
En 2006 el Estado boliviano manejaba el 15% de la economía. Eso empezó a cambiar con la puesta en marcha del programa de nacionalizaciones focalizado en las áreas de hidrocarburos, telecomunicaciones, minería, electricidad, aeronáutica y producción cementera. El cambio en la matriz económica fue tan profundo que, menos de diez años después, el Estado controla el 35% de la actividad productiva. «
El detalle
Reservas
Las reservas bolivianas treparon a U$S 13 mil millones y los depósitos bancarios locales al 69%.