“Si bien tenemos planes sociales, esos planes no garantizan salir de la pobreza, son paliativos. Sino estuvieran esos planes habría una eclosión social”, acotó luego. “Si vamos a lo económico, la razón por la cual Concordia es tan vulnerable es porque las economías regionales están sufriendo muchísimo”, expresó.
De la misma forma, mencionó que los datos del Indec son previos a la última devaluación. “O sea que la situación va a empeorar con los datos económicos a futuro”, señaló.
El edil atribuyó las cifras a las políticas nacionales que castigan a la económica de la zona como el citrus o la madera. “Vienen siendo muy atacadas y eso no lo puede revertir el gobierno local”, explicó. “Las políticas nacionales son las que determinan la competitividad con respecto al dólar, el nivel de impuestos. Argentina es un país muy poco federal; estamos permanentemente subsidiando a un centro capitalino y eso se ve en los impuestas a los combustibles que son más caros, tenemos peajes e infraestructura menor, no hay suficientes rutas, el costo energético, a medida que uno se aleja de la Capital Federal es mayor. Todo eso repercute en las economías regionales”, señaló.
Llegado a ese punto, sostuvo que cuando las económicas regionales andan bien, la gente viene a Concordia parea trabajar en el arándano o la citricultura. Pero cuando esas ac6tividades no funcionan, se incrementa la pobreza. “No hay trabajo, no hay jornales, la industria de la construcción no se reactiva. Si la construcción no se reactiva, miles de concordienses no trabajan”, señaló.
De cualquier forma, el edil indicó que la situación podría mejorar con políticas provinciales y locales. Si bien el intendente o el gobernador no manejan las tasas de interés ni la cotización del dólar, al menos pueden llevar adelante políticas pro-empleo como disminuir la presión fiscal o reclamar que la energía eléctrica sea más barata en forma directa o indirecta, mediante los excedentes de Cafesg que, paradójicamente, hoy tampoco llegan.