El comunicado derrocha simpleza y razonabilidad, “nosotros también queremos vivir en un país mejor, pero para ello todos deben recordar que nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás”, dicen.
No es justo que por decisiones de las «bases» se corten rutas nacionales, se impida la libre circulación de los ciudadanos, se cree desabastecimiento, se genere inflación , etc, etc, etc. Todos podemos vernos afectados por políticas erróneas, pero nuestro poder está en las leyes, está en nuestra cámara de representantes, está en las urnas, que si no nos equivocamos al momento de votar, son el mejor castigo para gobernantes y dirigentes.
Nuestra actividad es totalmente privada y vulnerable a los vaivenes económicos, políticos, sociales y climáticos, nuestra actividad no cuenta con subsidios, no tenemos reintegros, no disponemos de líneas de créditos «blandos», no refinanciamos deudas a tasas preferenciales, no recuperamos las perdidas que nos provocan estas decisiones aventuradas de ciertos «dirigentes», que parados sobre un tractor cuentan el voto al voleo y unilateralmente.
Señores del Gobierno, Señores del Campo, por favor no sigan presionando al pueblo para que intervenga en su disputa, discutan como personas civilizadas y preparadas para representarnos, en los ámbitos que deben discutir, y si no llegan a un acuerdo que los satisfaga, reclamen ante los órganos creados para tal fin, pero dejen de tener al resto de los ciudadanos como moneda de cambio para sus conflictos personales o sectoriales.
Solicitamos la inmediata liberación de las rutas, y exigimos a las autoridades competentes que garanticen el derecho constitucional a la libre circulación en el territorio de la República Argentina haciendo valer los derechos y garantías de la ciudadanía a la cual representan.