Desde el sindicato se recordó que la medida del miércoles no comprende el paro. Además, resaltaron que, en el caso de ATE, se trató de “una medida inconsulta con la totalidad de las bases, respondiendo más a un acuerdo de cúpulas que van tras intereses político – electoralista lejano al mandato de las bases que a la política que un sindicato construye cotidianamente”.
El sindicato precisó que si bien muchos de los ejes de la convocatoria son realidades a las que se debe dar una respuesta rápida, “la heterogeneidad de los convocantes y sus orígenes antagónicos no son una garantía de seriedad y responsabilidad político-gremial ante el conjunto de los trabajadores. Prueba de ello es la falta de debate político en el que se pudiera exhibir tales contradicciones”.
También se señaló la paradoja, a 11 años de las trágicas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, que en una misma convocatoria se reunirán las víctimas y los victimarios de la represión de aquellas sangrientas jornadas.