Urribarri entregó a Gaillard e Iturre los respectivos decretos de designación. Luego contó que “muy joven” fue intendente de General Campos, donde nació “Carito”, la flamante titular de la representación entrerriana.
Junto a la secretaria General y de Relaciones Institucionales de la Gobernación, Sigrid Kunath, Urribarri subrayó que en los cuatro años de gestión, en especial en los momentos difíciles, observó algo que también se veía en el país, pero que en Entre Ríos tenía “un volumen grandísimo que era la irrupción de la juventud, de jóvenes que empezaban a ayudar, que se solidarizaban conmigo, que me daban fuerza, como me la daban mis hijos también. Tenía cientos de hijos en Entre Ríos”.
Destacó que en “estos cuatro años se ha dado un transformación maravillosa, en todo sentido. En lo productivo, dejamos de ser una provincia pastoril para transformarnos en un gran complejo agroindustrial. La infraestructura en esta provincia, en estos tres años, de la mano de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner está presente en todos los pueblos y ciudades. Entre Ríos es otra definitivamente, gracias a lo que está haciendo esta Presidenta con dos actas de reparación histórica que tienen que ver básicamente con infraestructura”.
Resaltó además que “la inversión de mucha gente que no es de Entre Ríos” y acotó que “curiosamente muchos van a invertir y se quedan a vivir en la provincia”.
El gobernador aseguró que Entre Ríos no es una isla y “lo mismo que está pasando en Nación, pasa en a provincia en lo político, cuando desde el 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner empezó a dar una batalla que verdaderamente era sólo para gigantes. Y en su último gran acto de generosidad político cuando muere deja en Cristina la posta y vaya si la tomó con fuerza y valentía, y quedaron lejos los años en que en Argentina había una democracia formal, porque las decisiones lamentablemente se habían privatizado en este país”.