Artusi sostuvo en su intervención: «No sólo la rentabilidad de los productores está amenazada, también el federalismo y la esencia de las instituciones de la República; las retenciones son un impuesto distorsivo, que no gravan la renta ni el patrimonio, si no la producción y de esta manera afecta sobre todo al pequeño productor, aún si tiene pérdidas».
Incluso consideró que «las retenciones agravaron el cuadro de centralismo fiscal y crisis del federalismo que sufre nuestro país, y por otra parte constituyen un indebido avasallamiento del Ejecutivo sobre facultades propias del Congreso nacional».
Hoy se aprobaron dos proyectos de resolución, uno del bloque justicialista y otro del radicalismo, que no fueron votados por los diputados José Cáceres y Héctor De la Fuente. El proyecto del bloque radical postula solicita al Congreso que las retenciones sólo puedan ser fijadas por el Poder Legislativo, que se reduzcan las retenciones a la soja y que se prevea su segmentación para favorecer a los pequeños y medianos productores, y que se eliminen para el trigo, maíz, girasol y sorgo, así como para los productos de las economías regionales.
Finalmente, el legislador radical sostuvo que la política agropecuaria «debe garantizar la rentabilidad de los productores, dinamizar la economía, sin dejar de asegurar precios razonables a los consumidores», pero alertó que la mesa de los argentinos «debe defenderse a través de la redistribución de la riqueza en serio, en una provincia y en un país que producen alimentos para varias veces su población».