Además, dispone -a partir de lo planteado por la iniciativa de Kunath- que “todas las escalas penales previstas en este artículo se elevarán en un tercio en su mínimo y en su máximo cuando la víctima fuere menor de trece (13) años.”
En este sentido, la legisladora explicó que “detrás de la fotografía de un niño o niña en actividades sexuales, existe una gran cantidad de derechos que han sido vulnerados como el derecho a la integridad personal, a la imagen, a la dignidad, al desarrollo personal, a un normal crecimiento y evolución, entre otros” y agregó que “una de las formas más eficaces de combatir la explotación sexual de menores consiste en penalizar a todos los sujetos que intervienen en la creación, producción, distribución, publicación y comercialización de este material”.
“No debemos ignorar que detrás de personas que consumen, producen y distribuyen pornografía infantil también existe un negocio millonario: existe oferta y demanda de este tipo de material. Penalizar también a sus consumidores parte de comprender que muchas veces detectar material en posesión de ciertas personas puede ser el puntapié inicial para descubrir redes de tráfico de pornografía infantil”, concluyó. La iniciativa fue girada a la Cámara de Diputados a la espera de su sanción definitiva.