Recientemente, el diputado nacional Emilio Martínez Garbino formalizó una convocatoria pública a los distintos sectores de la oposición. Planteó los requisitos que, a su entender, debieran tenerse en cuenta en la construcción de un espacio político que dispute el poder en Entre Ríos. El primero en anotarse fue Augusto Alasino, quien lidera el partido del peronismo disidente “Viva Entre Ríos”. La fuerza política envió a DIARIOJUNIO, una declaración pública al respecto, firmada por el apoderado Aníbal Vergara.
“Viva Entre Ríos suscribe la invitación, a la difícil y valiente convocatoria a edificar una Entre Ríos distinta, que incluya a todos, sin mal humor, con educación, seguridad y salud donde todos los sectores partidarios y no partidarios puedan expresarse”, se afirmó en el documento que, en coincidencia con Emilio, propone “una alternativa que nuclee a todos aquellos sectores que se manifiestan críticos a la actual gestión gubernamental, tanto nacional como provincial”.
También se coincide en sostener “como ícono político una verdadera y perdurable voluntad de cambio social”, a la vez que se explicita “la defensa de los intereses de los entrerrianos” como eje de la pauta programática.
“Viva Entre Ríos adhiere a que el diálogo debe ser la herramienta cotidiana, donde el pensamiento optimista sea el motor; pero es primordial que participen y se involucren todos los sectores: económicos, sociales, gremiales, religiosos, como aconseja Martínez Garbino”, continúa el documento de Viva Entre Ríos que se debe “constituir el orden mediante la organización de un poder al servicio de los ciudadanos”.
Campo e industria
El alasinismo dijo pretender “instalar la solidaridad y la unidad entre las fuerzas productivas y del trabajo” en pos de un modelo económico sustentado “en la agroindustria que es la cadena más importante y la que mayor masa laboral ocupa”.
La propuesta del ex senador nacional es “fomentar el compromiso de la dirigencia política en el debate de ideas, planes de gobierno y diagramación de políticas públicas relacionadas con el sector agropecuario y agro industrial, con el solo fin de ser en serio una provincia que comience el camino del despegue definitivo”.
El partido, que se estrenó en los últimos comicios, dijo no excluir a nadie si no buscar “la unidad en torno a una idea de crecimiento y desarrollo provincial, sosteniendo que nuestro presente y futuro pasa por poner en marcha un programa exportador agro-industrial donde la metal-mecánica sea una verdadera herramienta generadora de miles de puestos de trabajo en nuestros alicaídos parques industriales”.
“Con este programa de corte federal que no quite recursos a la producción regional, que evite la dependencia del poder central a cambio sólo de migajas, con política de justicia regional a los efectos de generar trabajos genuinos donde vive nuestra gente evitando los hacinamientos que generan los cordones urbanos”, se añadió en el texto que, finalmente, deja en claro “la aceptación de la invitación” en un marco “despojado de candidaturas, de enfrentamientos estériles, con mística y diálogo generosos, y no siendo funcional al oficialismo”.