Hay una nueva etapa de protesta agropecuaria, a la cual la dirigencia le fijó una duración de 8 días, cuando su mesa de enlace nacional volverá a evaluar la situación y los pasos a seguir. El escenario juega a favor del ex Presidente Néstor Kirchner, a quien atribuyen la posición ideológica de forzar un choque con el campo para “ponerlo de rodillas”, según voces que se dejaron escuchar. Otra vez atropellando a sectores sociales, así como Varizat atropelló a los docentes en Santa Cruz, Daniel Delía, cuando salió a reprimir la sociedad que reclamaba por la injusticia del aumento de las retenciones al campo, con los trabajadores de Lapa cuando protestaban por sus salarios o los mineros de Río Turbio por sus reivindicaciones. Esta sí es una lucha de todos por la dignidad de nuestra Patria y no como quiere hacerlo aparecer la pareja gobernante, cuando propone que los argentinos nos enfrentemos con el campo. Hoy la lucha por la dignidad pasa por apoyar la lucha del campo porque:
1. El campo genera, en la actividad agropecuaria, agroalimentaria y agroindustrial nacional, trabajo a cientos de miles de compatriotas (que en los hechos suma el 34% del trabajo nacional), dotando de vida y riqueza a los pueblos y ciudades del interior de nuestra patria.
2. Son la espina vertebral hoy de la economía argentina y de nuestra industria que procesa su materia prima; más de 15.000.000 millones, en concepto de retenciones a las exportaciones, sirven de pulmón al modelo Kirchnerista del manejo de los subsidios a las empresas amigas del poder.
3. El 60% de los camiones argentinos que transitan nuestras rutas transportan los productos del campo.
4. De la producción del campo dependen las fábricas de tractores, cosechadoras y otras tantas maquinarias agrícolas.