“La iniciativa establece que en espacios públicos el departamento Ejecutivo Municipal deberá instalar estos dispositivos, distribuidos “en cantidad suficiente de acuerdo con las dimensiones del espacio y con el tránsito máximo de personas”, debiendo funcionar ininterrumpidamente.
El proyecto también dispone que en ámbitos públicos se instale material informativo que facilite la ubicación de estos puntos de agua y los beneficios que su consumo frecuente implica para la salud.
Esa es la premisa que sustenta este proyecto, ya que “acciones como la colocación de bebederos en espacios públicos enaltecen la labor de un Estado comprometido con la salud de su comunidad, especialmente de niños y adolescentes”, consideró Magni.
También se apuesta a promover el compromiso social de los ciudadanos para valorar y cuidar iniciativas como esta. Tal compromiso “puede reforzarse a través de los cuidadores de las plazas, quienes podrán apostar al diálogo de entendimiento si se les acompaña con una buena campaña de concientización desde la municipalidad”.