En un comunicado del gobierno enviado a DIARIO JUNIO, se consigna que el subjefe de la Policía de Entre Ríos, Juan Ramón Rosatelli le contó al Ministro de Gobierno que el jueves a la media noche, el director de Operaciones y Seguridad, Amacio Cosso, le informó que había sido detenido en la comisaría de Santa Elena “una persona que profería toda clase de insultos, demostraba total agresividad hacia el personal policial y resultó llamarse Carlos Elías Furman, argentino, soltero, instruido, periodista, de 35 años de edad, domiciliado en esa localidad”.
Siempre de acuerdo a la versión oficial, el examen médico realizado a Furman por el médico de Policía, doctor Hugo Aloy, estableció que se trata de una “persona alterada, autoagresiva, con agresividad a terceros, falta de equilibrio, paradiperstación, como ejemplo –sostiene el informe- llama a sus padres, amenaza a terceros, realiza gestos obscenos, presenta alitoxis alcohólica, con trastorno de la conciencia. No tiene signos de lesiones”. Aclara además que esta persona se habría presentado por su propia voluntad en la dependencia policial.
Por último se señala que el médico de Policía dispuso entregar a Furman a su médico de cabecera, Juan Francisco Vega, y a su abogado, el doctor Lemos. Y según se pudo establecer, Furman habría estado ingiriendo tranquilizantes y como consecuencia del estado de ebriedad, dictaminado por el médico, le estarían ocasionando alteraciones.
Las actuaciones fueron presentadas ante la Justicia de La Paz, según se dio a conocer posteriormente.