Entre los argumentos que justifican el reclamo de un incremento de sueldos, en primer lugar citó al incremento general de precios. “Tenemos una fuerte inflación, la cual no se reconoce; tenemos un sueldo mínimo que no alcanza a cubrir la canasta básica familiar”, expresó la gremialista.
El pedido está en consonancia con lo expresado por Pablo Micheli, secretario general del sector de la CTA enfrentada a Hugo Yasky. “Nosotros planteamos un salario mínimo de 5 mil pesos: La cátedra de Nutrición de la UBA dice que para salir de la pobreza una familia tipo necesita no menos de 4.800, 5 mil pesos mensuales y el instituto que dirige Claudio Lozano ha hecho estudios en base a la verdadera inflación, no la que mide Moreno sino la que vemos nosotros todos los días en el supermercado y dice también que se necesita esa cifra para tener un salario más o menos digno”, dijo Micheli en un discurso en agosto pasado.
En la actualidad, el salario mínimo establecido por el ministerio de Educación de la Nación es de $ 2800 para el cargo de maestro, jornada simple, sin antigüedad. Fue regulado el 1º de marzo de 2012, incluyendo en ese aporte el Fondo Nacional de Incentivo Docente.
Por otra parte, la gremialista aseguró que el pedido de incremento salarial se justifica en el contexto en el que deben trabajar. “Tenemos escuelas totalmente destruidas las cuales se ha firmado en paritarias que iban a estar en condiciones para el ciclo lectivo y por lo que venimos viendo y haciendo relevamientos, esas escuelas no están siendo arregladas y esto hace a las condiciones laborales”, dijo.
A eso le sumó la realización de tareas distintas a las pedagógicas propias de un docente. “También tenemos que hacernos cargo de un contexto social que hacen que seamos asistentes sociales, psicólogas, en escuelas superpobladas, donde los sanitarios no están en condiciones”, enumeró.