"Ya desde ahora pido perdón a todos aquellos a los que ofendí y espero poder hacerlo personalmente, en las próximas semanas, en las reuniones que tendré con representantes de las personas entrevistadas", agregó el pontífice en la misiva divulgada este miércoles por el Vaticano, donde se anuncia además que se reunirá con enviados de James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo, los tres hombres que denunciaron a Barros de haber encubierto los abusos del párroco Fernando Karadima.
Y continúa: "Ahora, tras una lectura pausada de las actas de dicha misión especial creo poder afirmar que los testimonios recogidos en ellas hablan en modo descarnado, sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza", afirmó el pontífice tras recordar los 64 testimonios que recogió Scicluna y adelantó además que convocará al Vaticano a los obispos chilenos "para dialogar sobre las conclusiones de la mencionada visita y sus propias conclusiones".
"He pensado en dicho encuentro como en un momento fraternal, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, con el sólo objetivo de hacer resplandecer la verdad en nuestras vidas", comunicó Jorge Bergoglio en la carta dada a conocer de manera simultánea en Chile y la Santa Sede y destacó también que se mantuvo la "confidencialidad" de la investigación: "En ningún momento se ha cedido a la tentación de convertir esta delicada misión en un circo mediático", concluyó.