La casona forma parte del catálogo sobre el patrimonio arquitectónico de la ciudad. Se construyó en 1905: ese dato junto al nombre del arquitecto, Domingo Rocco, están grabado en el frente. Se describe las molduras y las ornamentaciones como de “estilo palladiano inspirado en el clasicismo. Posee cornisas, pilastras laterales, copones y un gran arco de proporciones clásicas”.
Y la descripción general sostiene que es una importante vivienda, ubicada en el centro del lote, con muchas semejanzas a las villas italianas inspirada en la obra de Palladio. Posee una fachada simétrica de mampostería con proporciones clásicas, con columnas dóricas exentas que sostienen el gran arco de acceso. Posee una doble escalinata curva de mármol de carrara con barandas de hierro forjado que ingresa a un atrio, dentro de ese pórtico se encuentra el acceso principal de la casa”.
El terreno es de 1.200 metros cuadrados y la superficie cubierta era de 800 metros cuadrados de los que solo quedan menos de 200, el resto se demolió a fines de los 90. En el catálogo, los datos como estructura, cubierta, fachas, pisos, acabados, espacios exteriores e instalaciones, oscilan entre ‘deteriorados’ y ‘ruinosos’ en su gran mayoría.
Los antecedentes históricos que contiene el catálogo mencionan que “durante la época de la Confederación Argentina, el Coronel Anderson acompañó al General Urquiza en la lucha con el Ejército Grande, o posteriormente este le dono el terreno donde se construyó la casa. Se la conoció posteriormente como la mansión Morrosini. Anderson, ya que sus propietarios fueron la hija del coronel y el señor Morrosini. Se cuenta que para la boda de la hija de Anderson se cubrieron todas las cuadras que separan la vivienda de la catedral (4 cuadras) con una gran alfombra roja para trasladar al matrimonio. Esto denota la importancia social y económica de la familia”. De hecho, el portón de hierro forjado tiene inscriptas las iniciales de los dueños M.A.

Del Inta al abandono
“Cuando vinimos a vivir acá se desempeñaban las oficinas del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Estuvieron muchísimos años acá personas que pertenecían al Inta y después se fueron de acá. Esto empezó a decaer, cada vez peor, porque se llevaban las ventanas, las puertas, el piso de pinotea. Ahora ya no hay nada, salvo la fachada. Se han levado todo”, remarcó.
Esta mañana, el césped que rodea la antigua construcción lucia despejado. Fue cortado al ras hace cuatro días, pero había ramas y otros desechos vegetales en el frente para que se acumulen los mosquitos en momentos en que ya hay casos de dengue en la ciudad. La mujer dijo que la limpieza se realizó liego de meses de observar como los pastizales crecían en su interior. “Todos los vecinos firmamos para que esto no sea así, pero continua en un abandono absoluto. No solamente en cuanto a lo peligroso que es, en cuanto a lo ambiental, sino que vos podes tener acá la presencia de personas que pueden meterse acá adentro”, dijo.
Lo realmente extraño es que la municipalidad haya elegido ese lugar para colocar un contenedor de basura. “Tenemos que soportar olores y suciedades y la calle está constantemente sucia, la vereda sucia”, dijo la vecina.
El contenedor está abierto, pululan una infinidad de moscas y la basura se desparrama por la vereda e ingresa al terreno. “Lo han abandonado al contenedor acá porque como es una casa abandonada se supone que podés poner cualquier cosa y vivimos a tres cuadras de la plaza principal. Estamos en una arteria principal”, recalcó la mujer. Lo más triste es la presencia de personas que se meten en su interior y revuelven los desperdicios para encontrar algo para llevarse o para alimentarse. “Tenemos que soportar no solo los olores sino ver con tristeza como la gente revuelve la basura y tiran todo hacia afuera para que vengan los perros”, señaló.
La mujer explicó que tienen miedo cuando crecen los árboles y las ramas dejando al terreno en una “oscuridad total”. “Vos que vivís al lado, tenes que vivir encerrado porque tenes miedo de que alguien pueda saltar o esconderse ahí detrás. Es vergonzoso que tengamos que soportar esto”, dijo.
¿Quiénes son los propietarios del terreno? La mujer sostuvo que le dijeron que pertenece al Sistema de Caja de Previsión social para Médicos y Bioquímicos para construir un edifico en torre que no se pudo concretar. “Lo compraron y quedó abandonado porque no se puede construir ahí”, indicó. Como no se puede demoler, la preservación y puesta en valor de la vivienda habrían hecho inviable el costo de la edificación.
“Hace 45 años que estamos acá sin temor a equivocarme y todos los años que hemos estado acá hemos tenido que transitar por esto. Ahora se ha intensificado, cada vez es peor. Lo que se debería hacer por parte de Sanidad es que esto se mantenga limpio. Si no se puede construir, si no está en sus posibilidades, por lo menos mantenerlo limpio”, indicó Rosana.
La mujer sostuvo que lo único que piden los vecinos es que el lugar se mantenga limpio., “Nada raro se pide. Es lo que se nos pide a nosotros. Que mantengamos nuestras casas limpias, descacharradas, higienizadas. Te podría mostrar fotos de las ratas que hemos tenido que sacar de mi propiedad por tener este lugar en este estado. La verdad es que no le gustaría a nadie tener que soportar esta situación vivienda en un lugar donde los impuestos son acordes al lugar donde vos vivís”, sostuvo la vecina.
Informe: Guillermo Coduri