La idea del gobernador Gustavo Bordet era «sacar la Emergencia Agropecuaria así esos productores se acojan a ella y tengan herramientas tales como diferimientos impositivos y/o ayudas financieras para que puedan tomar créditos», sostuvo luego.
“Ahí mismo el Ministerio de Producción propuso un decreto de emergencia que se los dio a las instituciones del campo para que lo analicen: de manera tal que sea algo consensuado», agregó el diputado.
En este sentido, Loggio adelantó que el período de vigencia del decreto «también será acordado entre el gobierno y las instituciones; puede ser de 30 o 60 días». En ese lapso «cada productor, con la firma de un profesional, tendrá que informar el daño que le ocasionó la sequía», comentó.
Respecto al encuentro sostenido el miércoles entre el Gobernador y representantes de distintas entidades rurales de la provincia, Loggio lo calificó como «muy bueno» porque «se hizo un análisis muy minucioso de la situación de la seca en la provincia de Entre Ríos».
Sobre lo conversado en la reunión, el legislador dijo que «los técnicos explicaron que no es lo mismo para todo el territorio, dado que hay zonas donde se sintió más fuertemente». También destacó que la sequía afectó sobre todo a «los pequeños y medianos productores” porque presentan mayores “dificultades para plantar el año que viene». «Hay pérdidas del maíz. En algunos casos de un 50% y en otros son mayores a eso», concluyó.