Racismo y Discriminación

HISTORIA DE UN GENOCIDIO SILENCIOSO

Qué sucedió con la población “negra” en nuestro país?, del censo de 1778 resultaba que en Buenos Aires era negra, en Santiago del Estero el 54%, en Catamarca el 52%, en Salta el 46%, en Córdoba el 44% y en Tucumán el 42%. Ellos habían ingresado como esclavos al puerto de Buenos Aires desde 1580, traficados desde Senegal, Gambia, Sierra Leona. La mayoría moría en los barcos en los que venían en condiciones de hacinamiento, víctimas del hambre, la tortura, y las enfermedades. Quienes sobrevivían a esas inhumanas condiciones, eran encerrados en los galpones de retiro, para ser vendidos. En la ciudad se compraban esclavos para servir en las tareas del hogar y obtener ganancias por medio de su explotación. En las plantaciones trabajaban en condiciones de esclavitud. Recién en la asamblea del año 1813 se otorgó la “libertad de vientres” que establecía la libertad de los niños negros por nacer, pero los otros continuaron bajo diferentes formas de servidumbre. Recién en 1853, la constitución nacional declaró el fin de la esclavitud. Sin embargo, el discurso racista europeísta de teóricos e intelectuales de fines del siglo XIX acompañó y justificó la fundación de la nación en base a la aniquilación de habitantes originarios, “gauchos” y negros. Sarmiento por caso manifestaba “llego feliz a esta cámara de diputados de Buenos Aires, donde no hay gauchos, ni negros, ni pobres. Somos la gente decente, es decir, patriotas”. También José Ingenieros afirmaba sus ideas racistas cuando decía que “la historia no es un registro de la lucha de clases, ni de la lucha institucional, sino antes bien, de la lucha racial”, de allí que consideraba necesario que las razas blancas y no blancas se desarrollaran separadamente. “Así los negros y los indios-dice Carpintero- perderían de manera inexorable en la lucha por el predominio, ya que-y cita a Ingenieros- consideraba a los afroargentinos, más próximos a los monos que a los hombres. La negación e invisibilización de la existencia de los negros en Argentina, se expresa en el campo de la educación oficial, en sus manuales en los que la historia de los negros finaliza con la abolición de la esclavitud. En las iconografías se ven negros hasta la época de la independencia, vendiendo alegres sus productos, aunque, claro, no se diga, que lo hacían para sus patrones.  De ningún modo vamos a encontrar en cuadros de batallas, ejércitos de negros, aunque por ejemplo, cuando San Martín se hace cargo del ejército del norte, de sus 1200 hombres, 800 eran negros. ¿Pero qué pasó, entonces, para que “el elemento africano, se agotara poco a poco” como lo expresa, de un modo racista José Ingenieros? Claro que la aniquilación fue más indirecta en algunos casos, pero procedió básicamente de tres fuentes: en el primer caso su participación activa en las guerras de la independencia, ya desde las invasiones inglesas, en las compañías de Pardos y Morenos. Mencionábamos la abrumadora mayoría de soldados negros cuando  San Martín se hace cargo del Ejército del norte. Agreguemos que de los 2500 soldados negros que iniciaron el cruce de los Andes, solo regresaron 134. En primer lugar, entonces, los negros se vieron entrampados en el hecho de que luego de cinco años de participación en el ejército, se les otorgaba la libertad, lo que casi nunca sucedía, lógicamente, porque los mataban antes de ese plazo. En segundo término, la guerra que más negros se llevó, el medio con el cual Sarmiento se deshizo de ellos, fue la cruenta e injusta guerra contra el Paraguay, la llamada guerra de la “triple alianza”, aunque más ajustadamente nombrada como guerra de la “triple infamia”. Por último, y es bueno saberlo en tiempos de pandemia, un año después de la guerra, en 1871, se desata la epidemia de la fiebre amarilla. Los barrios más castigados, los del sur de Buenos Aires, habitados por negros, carecían de la higiene y de la organización sanitaria básica para soportarla. Mientras los blancos se mudaron y crearon la zona norte de la ciudad, el ejército rodeó toda la zona y encerró a los negros, dejándolos morir. Murieron masivamente, y fueron sepultados en fosas comunes.

¿“NEGROS DE PIEL, NEGROS DE ALMA”?

Lamentablemente escuchamos mucho aun, este tipo de expresiones, en algunos sectores “medios “y “altos” de nuestra sociedad. Cuando la actitud racista queda demasiado evidente, suelen aclarar esta diferencia, afirmando que su referencia va dirigida a la “cultura” de las personas económica y socialmente empobrecidas, como si esa aclaración disculpara su racismo. ¿Cómo se desplazó, en nuestro país, el racismo y la discriminación dirigido a los afroargentinos esclavizados, transferido hacia los pobres?  Enrique Carpintero intenta dar una respuesta, cuando dice que la población de origen africano en la Argentina, no ha desaparecido, aunque si disminuido los descendientes de los esclavos de la época de la Colonia, a los cuales se ha invisibilizado, y entonces “el discurso racista, utilizado por los sectores de poder donde se invisibiliza a la población negra para decir “en la Argentina no hay negros”, aparece en la sociedad como una vuelta de lo reprimido en la utilización de la palabra “negro” o “negra” en forma despectiva para discriminar a los obreros, inmigrantes de las provincias y de países latinoamericanos” y sitúa el momento en que esta transferencia de sentido se produjo, dice:” Es a mediados del siglo XX, durante la primera presidencia de Perón, que los sectores de clase media y alta descalificaban a los que venían del interior del país, con el calificativo de “cabecitas negras”. Este término se difundió ampliamente para descalificar a los pobres. Hoy (para estos sectores medios y altos) son “negros de mierda”, los paraguayos, peruanos, bolivianos, que se aprovechan de nuestros hospitales y/o universidades. Son los causantes de la violencia e inseguridad. Igual que los piqueteros o los obreros que cortan las calles de la ciudad. La portación de rostro puede implicar ser detenido o que no se pueda entrar en un lugar público; además de ser mirado con desconfianza” (Carpintero, Revista “Topía”). Claramente la discriminación a los pobres, a los que estos sectores,  descalifica con el apelativo de “negros”, escupido con odio y desprecio, es una de las formas de discriminación racista más grave que vive nuestra sociedad. Expulsados, “no admitidos” de ciertos lugares públicos, mirados sospechosamente en las zonas del centro de la ciudad, siempre con desconfianza, examinados por la policía por el aspecto que portan, excluidos y marginados económica y socialmente, vivimos una “cultura” de la discriminación que deshumaniza y cuyo mayor riesgo es la naturalización y justificación de estas relaciones racistas. Espacios de educación, de salud, de diversión etc. “naturalmente” separados para sectores sociales de distinta “clase”, es uno de los peores indicadores de una sociedad éticamente degradada.

¿PARA QUE SIRVE EL RACISMO?

“Cuando los europeos llegaron a estas costas no existía Europa y tampoco existían los blancos y los indios. Quiero decir: no existía el concepto de “raza”. Estas categorías étnicas, “blanco”, “indio” negro” , categorías que unificaron civilizaciones internamente muy diversas( y que insisto, hasta la llegada de los europeos a América no existían), acabaron convirtiéndose en la matriz cultural del sistema mundial. De modo tal que la instalación de la categoría de raza, fue el hecho decisivo: resultó ser el instrumento más perfecto de dominación social inventado en los últimos 500 años. Con la maniobra de establecer las diferencias de razas se abrió el camino a convalidar las desigualdades y de ahí nomás, en un viaje sin escalas, a la jerarquización que supone la inferioridad de una de las partes. Con la maniobra de racializar a los pueblos en razón de las diferencias biológicas no solo se puso en marcha un fenomenal aparato de discriminación negativo, basado en el fenotipo de las personas, sino que se habilitó el racismo epistémico en el sentido que el patrimonio de las razas subordinadas, sus valores, sus producciones, sus sistemas de creencias que quedaron desacreditadas e inferiorizadas. En el inicio fue la invención de la raza, que permitió establecer una jerarquía colonial que otorgaba a los blancos-más tarde llamados europeos- el control y el aprovechamiento del trabajo de las otras razas. Sobre el cimiento de la raza y de la racialización se apoyó la explotación del trabajo y el patrón colonial que fundó y organizó el camino del capitalismo que ha llegado triunfante hasta nuestros días” (“El inconsciente es nuestra América” Juan Carlos Volnovich). Esta larga cita de Volnovich es útil para reconocer que el racismo y el discurso de las jerarquías raciales, ha servido desde los inicios del capitalismo para “justificar” la esclavitud y la explotación de aquellos a los que el poder ha definido como inferiores. El racismo naturaliza estas relaciones y las ha establecido y promovido por todos los medios de dominación material, cultural o espiritual (con la espada y la cruz), sometiendo a los oprimidos a la aceptación y naturalización de este esquema. Robinson Crusoe ve con naturalidad esclavizar y nombrar (Viernes) a aquel habitante nativo de las islas, por  considerarlo naturalmente inferior. Y en nuestro país, la matriz cultural fundante de “civilizados o bárbaros” impuesta por Sarmiento, ha tenido el mismo sentido de justificación de todos los horrores a los que han sido sometidos nuestros pueblos.

Hoy la discriminación que descalifica a los pobres con el apelativo de “negros”, no solo es un recurso naturalizado por el “Poder” y ciertas clases “medias y altas” para justificar su explotación laboral y social en las peores condiciones, como las que sufren los trabajadores de la cosecha, de la madera, del campo y de muchísimos rubros, sino también los depositarios de las culpas de todos los males, en un proceso de creación de chivos expiatorios en los que se invierten, a través de un mecanismo de proyección masivo, las características de la relación social: acusan de abusadores a los pobres, cuando son abusados por las condiciones laborales y sociales a las que son sometidos, son tratados como “ladrones” cuando sufren el “negreo” y como “holgazanes, haraganes”, cuando con su trabajo producen la riqueza de la que solo reciben migajas de aquellos propietarios de la tierra que desconocen su agotador esfuerzo.

En el caso de las condiciones  de los trabajadores de la cosecha, discutido últimamente, leo una noticia que dice que los diputados aprobaron un proyecto instando al ejecutivo provincial para que accione contra el “trabajo informal” en el sector citrícola. Ojalá que los instados a actuar lo hagan, para poder eliminar la razonable idea de que las condiciones de explotación laboral solo son posible con la complicidad de los organismos que debieran protegerlos.

 

(*) Psicólogo. MP 243

Entradas relacionadas

Racismo y Discriminación

HISTORIA DE UN GENOCIDIO SILENCIOSO

Qué sucedió con la población “negra” en nuestro país?, del censo de 1778 resultaba que en Buenos Aires era negra, en Santiago del Estero el 54%, en Catamarca el 52%, en Salta el 46%, en Córdoba el 44% y en Tucumán el 42%. Ellos habían ingresado como esclavos al puerto de Buenos Aires desde 1580, traficados desde Senegal, Gambia, Sierra Leona. La mayoría moría en los barcos en los que venían en condiciones de hacinamiento, víctimas del hambre, la tortura, y las enfermedades. Quienes sobrevivían a esas inhumanas condiciones, eran encerrados en los galpones de retiro, para ser vendidos. En la ciudad se compraban esclavos para servir en las tareas del hogar y obtener ganancias por medio de su explotación. En las plantaciones trabajaban en condiciones de esclavitud. Recién en la asamblea del año 1813 se otorgó la “libertad de vientres” que establecía la libertad de los niños negros por nacer, pero los otros continuaron bajo diferentes formas de servidumbre. Recién en 1853, la constitución nacional declaró el fin de la esclavitud. Sin embargo, el discurso racista europeísta de teóricos e intelectuales de fines del siglo XIX acompañó y justificó la fundación de la nación en base a la aniquilación de habitantes originarios, “gauchos” y negros. Sarmiento por caso manifestaba “llego feliz a esta cámara de diputados de Buenos Aires, donde no hay gauchos, ni negros, ni pobres. Somos la gente decente, es decir, patriotas”. También José Ingenieros afirmaba sus ideas racistas cuando decía que “la historia no es un registro de la lucha de clases, ni de la lucha institucional, sino antes bien, de la lucha racial”, de allí que consideraba necesario que las razas blancas y no blancas se desarrollaran separadamente. “Así los negros y los indios-dice Carpintero- perderían de manera inexorable en la lucha por el predominio, ya que-y cita a Ingenieros- consideraba a los afroargentinos, más próximos a los monos que a los hombres. La negación e invisibilización de la existencia de los negros en Argentina, se expresa en el campo de la educación oficial, en sus manuales en los que la historia de los negros finaliza con la abolición de la esclavitud. En las iconografías se ven negros hasta la época de la independencia, vendiendo alegres sus productos, aunque, claro, no se diga, que lo hacían para sus patrones.  De ningún modo vamos a encontrar en cuadros de batallas, ejércitos de negros, aunque por ejemplo, cuando San Martín se hace cargo del ejército del norte, de sus 1200 hombres, 800 eran negros. ¿Pero qué pasó, entonces, para que “el elemento africano, se agotara poco a poco” como lo expresa, de un modo racista José Ingenieros? Claro que la aniquilación fue más indirecta en algunos casos, pero procedió básicamente de tres fuentes: en el primer caso su participación activa en las guerras de la independencia, ya desde las invasiones inglesas, en las compañías de Pardos y Morenos. Mencionábamos la abrumadora mayoría de soldados negros cuando  San Martín se hace cargo del Ejército del norte. Agreguemos que de los 2500 soldados negros que iniciaron el cruce de los Andes, solo regresaron 134. En primer lugar, entonces, los negros se vieron entrampados en el hecho de que luego de cinco años de participación en el ejército, se les otorgaba la libertad, lo que casi nunca sucedía, lógicamente, porque los mataban antes de ese plazo. En segundo término, la guerra que más negros se llevó, el medio con el cual Sarmiento se deshizo de ellos, fue la cruenta e injusta guerra contra el Paraguay, la llamada guerra de la “triple alianza”, aunque más ajustadamente nombrada como guerra de la “triple infamia”. Por último, y es bueno saberlo en tiempos de pandemia, un año después de la guerra, en 1871, se desata la epidemia de la fiebre amarilla. Los barrios más castigados, los del sur de Buenos Aires, habitados por negros, carecían de la higiene y de la organización sanitaria básica para soportarla. Mientras los blancos se mudaron y crearon la zona norte de la ciudad, el ejército rodeó toda la zona y encerró a los negros, dejándolos morir. Murieron masivamente, y fueron sepultados en fosas comunes.

¿“NEGROS DE PIEL, NEGROS DE ALMA”?

Lamentablemente escuchamos mucho aun, este tipo de expresiones, en algunos sectores “medios “y “altos” de nuestra sociedad. Cuando la actitud racista queda demasiado evidente, suelen aclarar esta diferencia, afirmando que su referencia va dirigida a la “cultura” de las personas económica y socialmente empobrecidas, como si esa aclaración disculpara su racismo. ¿Cómo se desplazó, en nuestro país, el racismo y la discriminación dirigido a los afroargentinos esclavizados, transferido hacia los pobres?  Enrique Carpintero intenta dar una respuesta, cuando dice que la población de origen africano en la Argentina, no ha desaparecido, aunque si disminuido los descendientes de los esclavos de la época de la Colonia, a los cuales se ha invisibilizado, y entonces “el discurso racista, utilizado por los sectores de poder donde se invisibiliza a la población negra para decir “en la Argentina no hay negros”, aparece en la sociedad como una vuelta de lo reprimido en la utilización de la palabra “negro” o “negra” en forma despectiva para discriminar a los obreros, inmigrantes de las provincias y de países latinoamericanos” y sitúa el momento en que esta transferencia de sentido se produjo, dice:” Es a mediados del siglo XX, durante la primera presidencia de Perón, que los sectores de clase media y alta descalificaban a los que venían del interior del país, con el calificativo de “cabecitas negras”. Este término se difundió ampliamente para descalificar a los pobres. Hoy (para estos sectores medios y altos) son “negros de mierda”, los paraguayos, peruanos, bolivianos, que se aprovechan de nuestros hospitales y/o universidades. Son los causantes de la violencia e inseguridad. Igual que los piqueteros o los obreros que cortan las calles de la ciudad. La portación de rostro puede implicar ser detenido o que no se pueda entrar en un lugar público; además de ser mirado con desconfianza” (Carpintero, Revista “Topía”). Claramente la discriminación a los pobres, a los que estos sectores,  descalifica con el apelativo de “negros”, escupido con odio y desprecio, es una de las formas de discriminación racista más grave que vive nuestra sociedad. Expulsados, “no admitidos” de ciertos lugares públicos, mirados sospechosamente en las zonas del centro de la ciudad, siempre con desconfianza, examinados por la policía por el aspecto que portan, excluidos y marginados económica y socialmente, vivimos una “cultura” de la discriminación que deshumaniza y cuyo mayor riesgo es la naturalización y justificación de estas relaciones racistas. Espacios de educación, de salud, de diversión etc. “naturalmente” separados para sectores sociales de distinta “clase”, es uno de los peores indicadores de una sociedad éticamente degradada.

¿PARA QUE SIRVE EL RACISMO?

“Cuando los europeos llegaron a estas costas no existía Europa y tampoco existían los blancos y los indios. Quiero decir: no existía el concepto de “raza”. Estas categorías étnicas, “blanco”, “indio” negro” , categorías que unificaron civilizaciones internamente muy diversas( y que insisto, hasta la llegada de los europeos a América no existían), acabaron convirtiéndose en la matriz cultural del sistema mundial. De modo tal que la instalación de la categoría de raza, fue el hecho decisivo: resultó ser el instrumento más perfecto de dominación social inventado en los últimos 500 años. Con la maniobra de establecer las diferencias de razas se abrió el camino a convalidar las desigualdades y de ahí nomás, en un viaje sin escalas, a la jerarquización que supone la inferioridad de una de las partes. Con la maniobra de racializar a los pueblos en razón de las diferencias biológicas no solo se puso en marcha un fenomenal aparato de discriminación negativo, basado en el fenotipo de las personas, sino que se habilitó el racismo epistémico en el sentido que el patrimonio de las razas subordinadas, sus valores, sus producciones, sus sistemas de creencias que quedaron desacreditadas e inferiorizadas. En el inicio fue la invención de la raza, que permitió establecer una jerarquía colonial que otorgaba a los blancos-más tarde llamados europeos- el control y el aprovechamiento del trabajo de las otras razas. Sobre el cimiento de la raza y de la racialización se apoyó la explotación del trabajo y el patrón colonial que fundó y organizó el camino del capitalismo que ha llegado triunfante hasta nuestros días” (“El inconsciente es nuestra América” Juan Carlos Volnovich). Esta larga cita de Volnovich es útil para reconocer que el racismo y el discurso de las jerarquías raciales, ha servido desde los inicios del capitalismo para “justificar” la esclavitud y la explotación de aquellos a los que el poder ha definido como inferiores. El racismo naturaliza estas relaciones y las ha establecido y promovido por todos los medios de dominación material, cultural o espiritual (con la espada y la cruz), sometiendo a los oprimidos a la aceptación y naturalización de este esquema. Robinson Crusoe ve con naturalidad esclavizar y nombrar (Viernes) a aquel habitante nativo de las islas, por  considerarlo naturalmente inferior. Y en nuestro país, la matriz cultural fundante de “civilizados o bárbaros” impuesta por Sarmiento, ha tenido el mismo sentido de justificación de todos los horrores a los que han sido sometidos nuestros pueblos.

Hoy la discriminación que descalifica a los pobres con el apelativo de “negros”, no solo es un recurso naturalizado por el “Poder” y ciertas clases “medias y altas” para justificar su explotación laboral y social en las peores condiciones, como las que sufren los trabajadores de la cosecha, de la madera, del campo y de muchísimos rubros, sino también los depositarios de las culpas de todos los males, en un proceso de creación de chivos expiatorios en los que se invierten, a través de un mecanismo de proyección masivo, las características de la relación social: acusan de abusadores a los pobres, cuando son abusados por las condiciones laborales y sociales a las que son sometidos, son tratados como “ladrones” cuando sufren el “negreo” y como “holgazanes, haraganes”, cuando con su trabajo producen la riqueza de la que solo reciben migajas de aquellos propietarios de la tierra que desconocen su agotador esfuerzo.

En el caso de las condiciones  de los trabajadores de la cosecha, discutido últimamente, leo una noticia que dice que los diputados aprobaron un proyecto instando al ejecutivo provincial para que accione contra el “trabajo informal” en el sector citrícola. Ojalá que los instados a actuar lo hagan, para poder eliminar la razonable idea de que las condiciones de explotación laboral solo son posible con la complicidad de los organismos que debieran protegerlos.

 

(*) Psicólogo. MP 243

Entradas relacionadas

مقاطع فيديو سكس indaporn.net سكس بنات محجبه
ntr game drhentai.net mother it has to be you
girls breastfeeding analotube.info tube8 teens
حيوانات مع بنات سكس rjvend.com سكس مراهقات مصر
حفلة نيك جماعي arab4porn.com منتديات جنسية
おっぱい図鑑 javstreams.mobi mmr-al018
free mobile sex video mehrporn.com skymovieshd
xvides indian orgypornvids.net xnxx telugu actress
الكس السعودي pornoarabi.com نيك المعلمة
kolkata ka randi indianfuckingclips.com yo movies online
latest mms scandal video indianpornsluts.com actress oviya
bf chahie ganstavideos.info bangla bf sexy
xxx six video hindi soloporntrends.com m3movs
سكس نيك ام yatarab.com سكس ايطاليا
sex hungry moms indianpussyporn.com xxx south movies