En el listado están varios que son reconocidos por especialistas de distintas ramas (economistas, periodistas, políticos) como “los verdaderos dueños de la Argentina”, y que fueron presentados en sociedad por el ex presidente Mauricio Macri como “El Círculo Rojo”. En definitiva, son quienes mandan en el país, en mayor o menor medida, dependiendo de “las migas” que puedan hacer junto al gobierno de turno.
Cabe mencionar que una buena parte de los que integran la lista son empresarios muy afectos a ser negocios con el Estado Nacional – Desde tiempos de la Dictadura Militar a la actualidad (Familia Blaquier, Familia Noble, Héctor Magnetto, Franco Macri)-, algunos incluso son empresarios que pasaron por la función pública y están sospechados por el acto corrupto que denominan amablemente “conflicto de Intereses” (Nicolás Caputo).
Ni Macri Ni Cristina
Al contrario de los que algunos podrían esperar, en la lista no aparecen políticos argentinos, ni siquiera el ex presidente Mauricio Macri (Sí lo hace su padre, quién todavía estaba con vida mientras se elaboraba la lista), heredero de uno de los grupos empresarios más fuertes en el país, SOCMA (Sociedades Macri). Tampoco aparece la actual vice presidenta Cristina Fernández, señalada por sus detractores como la mujer que lideró un gobierno que se habría robado “dos PBI” (Una cantidad imposible e inimaginable de dinero, algo así como 900 de miles de millones de dólares).
A la hora de calcular la fortuna, Forbes tiene en cuenta las participaciones (como acciones), fondos de inversión y otros activos empresariales. Pero ni las inversiones privadas (casas, joyas o yates) ni el dinero en cuentas corrientes se incluyen. Además Forbes sólo dispone de la información accesible de manera pública. Por lo que la enorme masa de dinero que está en paraísos fiscales (caso Panamá, Suiza, Seychelles, Guyanas) no pasa a engrosar ni transparentar la verdadera fortuna de muchos empresarios argentinos que figuran en la lista y de otros que todavía logran mantenerse en un nivel de baja exposición.
El robo imperceptible
Desde la oposición –coherente al juego de hacer leña de cualquier rama del árbol aunque no esté caido- y de una parte de la ciudadanía – a la que, en su sentido común, le fue sembrada la semilla de que el problema del país sólo son los políticos y sus salarios-, se convocó a un cacerolazo para recortar los sueldos de los funcionarios. Alentados también por comunicadores de medios que juegan fuerte para mantener en raya a los gobiernos progresistas, por lo que omiten decir que afuera del país se calcula que hay dinero de argentinos sin declarar que equivaldría a un PBI, que no paga impuestos ni rinde cuentas de su procedencia, que suele ser dinero que muchas veces es operado desde el exterior para influir e interceder en la economía nacional en pos de beneficiar intereses privados.