
Tras una carrera electrizante en la que Cuesta hizo una pequeña luz sobre sus perseguidores. Parecía que la prueba quedaba en sus manos. Pero la diferencia, de 50 metros a la altura de Urquiza y San Lorenzo, a poca distancia de la llegada, no fue suficiente. Detrás, en una misma línea, venían Bruno, Méndez y Molina.
Parecía cerrada la carrera pero el uruguayo no pudo contener el embate de Bruno quien apretó los dientes para superarlo ya ingresando en el corsodromo, ante el público local que se levantó para aplaudir el esfuerzo del concordiense. Un final soñado para Bruno y para la gente que disfrutó que la carrera quedase en manos de un atleta nacido en Concordia.