Vale destacar que la normativa también prohíbe recorrer largas distancias en auto u otro medio a solas ; compartir habitaciones en hoteles, casas u otros lugares. Además, la confesión debe hacerse en lugares y horarios especificados y la puerta de la sacristía debe permanecer siempre abierta.
Simultáneamente, el arzobispado de Paraná difundió un protocolo sobre los pasos que deben seguirse ante una denuncia o sospecha verosímil de un abuso cometido por un clérigo, religioso, religiosa o laico perteneciente a la institución. En rigor, se trata de una bajada del protocolo general establecido en los últimos años por el Vaticano en la materia y el cumplimiento de la recomendación de la Conferencia Episcopal Argentina para que en cada diócesis del país todos los fieles sepan a qué atenerse ante una denuncia o sospecha verosímil de un abuso.
Entre estas últimas, segùn informò el diario Clarin, se cuentan el modo de las autoridades religiosas de recibir la denuncia o exponer la sospecha, la eventual separación del acusado, la denuncia ante los organismos competentes del Estado y el inicio del proceso eclesiástico que podría derivar, si el acusado es un clérigo y en caso de ser hallado culpable, en la expulsión del ministerio sacerdotal. También, la asistencia espiritual y psicológica de la víctima, y la precaución de “salvaguardar la buena fama de todas las personas involucradas” durante el proceso.