Del evento realizado en Parada Ayuí se detallaron los diferentes elementos y marcadores que se utilizan para medir y pronosticar los cambios climáticos y remarcó que no existe nunca una “total certeza” de lo que va a ocurrir, sino, pronósticos. “Tenemos un margen de alerta de tiempo de casi 15 días de anticipación, uno toma los recaudos en base a los que puede llover en la cuenca alta, media y baja y siempre hay un margen bastante amplio de error por parte de quienes hacen los pronósticos”, explicó Zamanillo. “Todo el proceso que anticipa una creciente se hace bajo incertidumbre y con riesgos, no dependen sólo de nosotros porque tenemos casi lo más acertado en cálculos que se puede estimar tecnológicamente y no hay otra forma más exacta”, aclaró.
Lo que se hace es estimar lo que va a pasar de acuerdo a todos los equipos que tienen en funcionamiento y siempre, “todas las decisiones se toman en conjunto con la delegación Uruguay” y se informa a cada municipio de lo que va a suceder con anticipación porque “es fundamental” que la información llegue a la población “lo más clara y con mayor anticipación” posible. “Los pronósticos son enviados a cada municipio y esa difusión es responsabilidad de defensa civil. Salto Grande lo que hace es poner a disposición en forma pública todo lo que se observa, lo que son mediciones certeras y publicarlas mediante la pagina web o una aplicación que se puede bajar desde el celular”
Respecto a las obras de defensa que protegen a algunos barrios, el ingeniero advirtió que tienen que estar siempre asociada a medidas de seguridad para las personas que viven debajo o alrededor de ellas. “Esas personas deben estar alerta siempre del pronóstico de crecidas e inundaciones, ser plenamente consientes de los riesgos que se corren y saber cómo actuar y evacuar lo más rápido posible ante un pronóstico de urgencia”, reiteró. “Hay que tener en cuenta que en un momento de emergencia se debe actuar en conjunto con defensa civil y si se está medianamente informado, es mejor”, consideró. “Esos vecinos deben ser consientes de que, en caso de que el agua pase por arriba, está en riesgo su vida porque el rio Uruguay en una crecida normal, no mata. Pero si el agua pasa por arriba de la defensa puede ser muy complicado”, concluyó.