La hermana de Julio Solaga dijo que: “indudablemente al cambiar el signo político tenemos muchas sospechas y temores de que va a haber un retroceso y una paralización; un dejar hacer a la Justicia sin apoyar”.
Asimismo, recalcó que sino hay indicios claros de que se quiere apoyar la política actual de derechos humanos, “se sabe lo que ocurre”. El pensamiento de la mujer se ve reafirmado por un editorial del diario La Nación donde se reclamó el cese de los juicios a los represores y sus cómplices civiles y económicos.
De todas formas, Solaga señaló que los familiares de desaparecidos comenzaron a luchar desde el mismo momento en que sus hermanos, hijos o nietos fueron secuestrados. “Luchamos en la época de la dictadura donde era terrible”, dijo. “Sin embargo luchamos y buscamos. Con (Raúl) Alfonsín tuvimos el juicio a las Juntas y esas mismas fuerzas oscuras que ahora quieren imponerse lograron las leyes de Obediencia debida y Punto Final”, recalcó.
A pesar de ello, siguieron trabajando y hubo épocas que estuvieron en soledad, solamente acompañados por personas que “apoyan la justicia y que tienen valores humanos”. Siguieron su camino en soledad hasta que llegó Néstor Kirchner, quien entendió que era una mancha en la “sociedad argentina” la actuación de las fuerzas armadas. “Ese poder económico que hoy se quiere volver a instalar utilizó las fuerzas armadas como mano de obra para anular todos los reclamos populares”, manifestó.
La mujer recordó que desde 1969 viene luchando. “En aquel momento con Alfredo Bravo por los docentes. En ese momento, era profesora”, indicó. Por ello, sostuvo que luchar “es el camino cotidiano; lo que hemos hechos siempre”. “A veces con impasses porque las cuestiones de la familia nos hemos visto obligadas a dejar un poco pero siempre hemos estado luchando por lo que creíamos justo”, manifestó.
Por ese motivo, sostuvo que seguirán por el mismo camino que vienen transitando desde hace años. No dudó en que puede ser más difícil a partir del 10 de diciembre. “Yo con 71 años indudablemente me pesan porque mi cuerpo no tiene la misma vitalidad que hace 20 o 30 años atrás pero no puedo dejar porque no puedo aceptar que me hayan quitado a mi hermano y no pueda ni siquiera tener los huesos. No se puede aceptar, es imposible así que por más que quieran se podrá dilatar pero se deberá redoblar el esfuerzo, la lucha. Será el doble, más esfuerzo, más lucha pero no piensen que vamos a dejar, ni lo piensen. El camino es el mismo y no varía bajo ningún concepto”, explicó.
Por su parte, María Emma Papetti dijo que es muy difícil que pueda retroceder la política de derechos humanos luego de haber avanzado tanto. “Néstor Kirchner lo define como política de Estado a la política de Derechos Humanos que continúa el gobierno de Cristina Fernández y hoy tiene un reconocimiento internacional la Argentina por esta política de Estado”, indicó la mujer.
En tal sentido, indicó que la Justicia le ha dado cadena perpetúa a muchos represores. “No a cualquiera le dan cadena perpetúa. Se han comprobado los crímenes y siguen saliendo a la luz la verdad de cómo fueron los hechos”, dijo.
No obstante, Papetti señaló que la intención de dar marcha atrás existe. “Creo que lo tienen en mente pero creo que va a ser difícil que se de un paso atrás. Lo digo con fundamentos. Desde lo que expresó Mauricio Macri que nadie lo puede negar y todos lo escucharon: ‘Conmigo se acaban los curros en derechos humanos’. Un funcionario de él en 2011, y fue publicado en los medios, el secretario de relacionas internacionales (Diego Guelar) quien dijo que había que darle una amnistía general a todos los que ya estaban condenados”, recordó. O como lo manifestó Marcos Aguinis con un nivel de violencia y agresividad. “No es una sola voz. Son muchas voces que responden a lo que es la política de Macri”, dijo.
Pappeti dijo que va a ser muy difícil que haya un retroceso. Como ejemplo citó a los empleados del diario La Nación quienes repudiaron, a través de una asamblea el editorial de ayer donde se pedía por la impunidad para los represores. “El pueblo ha crecido en el conocimiento de las aberraciones que ocurrieron en la dictadura cívico-militar”, dijo
“Los organismos de Derechos Humanos, Familiares Madres y Abuelas de Plaza de Mayo hemos estado en la calle siempre, hemos pasado una soledad terrible y seguimos la lucha hasta que encontramos eco en el gobierno de Kirchner”, expresó. Si bien no descartó que eso vuelva a suceder, dijo que: “internacionalmente vamos a recibir apoyo y seguiremos luchando por la verdad y la justicia”.
De la misma forma, lamentó los ataques y las pintadas agraviantes que recibieron los sitios de memoria. “Esto pasó antes del ballotaje. Es todo una reacción de un sector”, manifestó.
La mujer se manifestó a favor de que se juzgue hasta al último genocida. “Sobretodo en función de las generaciones futuras por los 30.000 desaparecidos y para que esto no vuelva a ocurrir Nunca Más en la Argentina”, señaló.
Causa judicial
Maria Emma nunca pudo recuperar el cuerpo de su hermano. “No sabemos ni de Julio Solaga, ni de Sixto Salazar ni de Mario Sánchez que fueron (con Papetti) los cuatro desaparecidos de Concordia. Eso es lo más terrible de todo. El hombre de neardenthal ya enterraba sus muertos, les daba sepultura. A nosotros nos han quitado hasta el derecho al duelo y ellos tienen la posibilidad de decir en donde están los cuerpos para que tengamos un lugar para enterrarlos, llevarles flores y no lo dicen”, indicó.
No obstante, no pierden la esperanza de que el equipo de antropología forense pueda encontrar los restos dado que en los últimos años han podido recuperar restos de desaparecidos de distintos lugares del país, de entrerrianos incluso.
Asimismo, dijo que tampoco hay ningún responsable detenido. “A mi hermano lo torturan mucho acá, se va muy mal a Paraná y se les muere en la tortura en Paraná. Hay testigos de esto pero como el hecho más grave ocurrió en Paraná, que es la muerte, pusieron la causa en el Juzgado Federal de Paraná. Y en Paraná la causa Área Paraná se hace por el sistema viejo que es por escrito", señaló.
La causa Área Paraná se dividió en dos partes, una de ellas ya está a sentencia. La de Sixto Salazar está en la segunda parte a la que “se ha ido sumando mucha gente que ha sido torturada, privada de su libertad ilegalmente durante muchísimo tiempo en condiciones infrahumanas en las cárceles”. Todavía no se cerró la primera etapa del juicio, que consiste en la remisión de los testimonios por escrito.
Hay tres personas imputadas don prisión preventiva. La principal es el jefe del regimiento Nº 6 en aquel entonces, el teniente coronel Miguel Naldo Dasso. También González Gonzalo López Benzué, responsable del Escuadrón y quien le toma declaración a Sixto en dos oportunidades, firmadas por él y por su hermano. “Lo vio en las condiciones que estaba”, acotó. Y José Anselmo Appelhans, jefe de la cárcel de Paraná donde "lo torturan y lo matan”, indicó. Si bien son tres personas las imputadas, Maria Emma dijo que todos saben que hubo “muchísimos más implicados”.