La posibilidad de que eso fuera cierto provocó que el propio presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, se exprese al respecto: "intentar cambiar la mayoría de la Corte Suprema siempre desprestigia al presidente", afirmó.
Un día después de esa advertencia, Fernández replicó: "En ningún momento escuché a alguien que dijera que hubiera necesidad de modificarla, aunque la Constitución ofrece esa chance".
De todos modos, el jefe de Gabinete admitió que el año pasado le hizo "llegar a la presidente" su visión de que "era imperioso ampliarla y dividirla en salas".
Para justificarlo, el funcionario oficialista hizo foco en las limitaciones que hoy afectan a la Corte Suprema, básicamente por la falta de recursos humanos: "No estamos en una buena posición, porque hay cuatro integrantes y uno de ellos, el doctor (Carlos) Fayt prácticamente no tiene actividad".
"La Corte tiene de las 10 causas muy importantes que suelen estar en las tapas de los diarios y otras 2000 causas más que Fayt no está en condiciones físicas, y no sé si las estará mentales, con todo el respeto que me merece, porque ha sido un excelente ministro, para ver semejante nivel de trabajo que requiere de mucha dedicación y lectura", disparó sin contemplaciones.
En el mismo sentido, apuntó: "Hay que mirarlo con mucha prudencia, son cuatro miembros de los cuales uno prácticamente no está en condiciones de llevar adelante su tarea. Estamos en una situación incómoda".