Solís, según le dijo al portal "Jujuy al Momento", consideró que por las características de cada lugar, habría que pagar una diferencia en las guardias, porque no es lo mismo la capital de la provincia que un lugar alejado.
“Conseguir que alguien venga a hacer un reemplazo en La Quiaca, a veces se hace imposible porque pagan una guardia 1.237 pesos. ¿Quién vendría hasta acá? Ese es nuestro problema. En el gremio y el ministerio lo saben, pero nosotros somos cuatro y no creo que podamos lograr nada”, sostuvo.
Muchos médicos se jubilaron o se mudaron y los cargos no se cubrieron. Se llama a concurso y no se presenta nadie. “¿A quién le va a interesar venir a la Quiaca con ese mínimo sueldo?, se preguntó y agregó que ni a los mismos médicos quiaqueños. “Dermatólogo, hace dos años que no tenemos. Esto nos pasa con los oftalmólogos también y a veces la gente opta por ir a Villazón”, agregó.
Los médicos en las grandes ciudades, además de trabajar en hospitales públicos, donde los sueldos son magros, también tienen la posibilidad de trabajar en el ámbito privado. En La Quiaca esa posibilidad es mínima porque no hay demasiados establecimientos que absorban al personal médico.
La situación preocupa a los profesionales y, fundamentalmente a los quiaqueños; el Gobierno provincial tiene que actuar.