El hecho sucedió la semana pasada, cuando los alumnos ya se habían retirado y sólo el director estaba en la escuela. “Empezó a sentir el olor y vio que a 100 metros estaba el avión mosquito fumigando”, indicó. “Dichas fumigaciones se realizaron incumpliendo la legislación vigente y poniendo en riesgo la salud del docente y de los alumnos”, explicaron.
En Agmer diagramaron un protocolo de actuación y las docentes se encargan de ponerla en práctica cuando se fumigan zonas cercanas a las escuelas. En esos casos, se realiza una denuncia policial. La semana pasada, el director no hizo la denuncia y sólo se comunicó con el gremio. En Agmer hoy enviaron una nota a la Dirección Departamental de Escuelas reclamando que se tomen medidas para resguardar la salud.
Durante todo el año estuvieron realizando un relevamiento para colocar los carteles que señalen la prohibición de fumigar a menos de 50 metros de los establecimientos escolares. “Las escuelas más afectadas son tres. Una en la zona de Las Joyas, por el lado de Las Moscas, esa es la escuela Nº 35. Después tenemos otra escuela más cerca de Las Moscas que es la 102 y otra es la 54”, indicó Estévez.
No obstante, la secretaria de Educación Primaria indicó que la distancia de seguridad de 50 metros es “obsoleta”. “Considerando los efectos del viento, la lluvia y lo que se llama la ‘deriva’ es realmente obsoleto. Todo termina absorbiendo los caseríos, las escuelas y eso habría que modificarlo”, señaló.
De todas maneras, hay escuelas que tienen plantaciones de soja “tejido de por medio”. “Hay escuelas literalmente rodeadas de soja”, mencionó. Y además agregó que muchas veces los campos pertenecen a los padres de los mismos alumnos. “Es un tema bastante complicado de abordar. Termina uno ‘metiéndose en el bolsillo’ de los padres”, explicó.